Bonos, una alternativa para disminuir costos

Fernando Albán Díaz del Castillo

Los economistas que estudian temas de flexibilización laboral e iniciativas para la mayor generación de empleo, permanentemente están buscando mecanismos y cambios en la legislación que permitan disminuir los costos de las nóminas, para que los empresarios puedan contratar un mayor número de trabajadores, ofrecer empleos de mejor calidad y remunerar mejor a los funcionarios que ya tienen contratados.

Algunos empresarios, para evitar incrementar los costos de sus nóminas por el pago de conceptos como prestaciones sociales, salud, pensiones, parafiscales y otros, han optado por vincular a su personal en forma temporal o mediante contratos por prestación de servicios, que pueden ser contraproducentes en muchos aspectos.

Otras empresas, por el contrario, han encontrado en los vales, bonos y tarjetas electrónicas, la posibilidad de reconocer hasta un 40% de los pagos por beneficios salariales de sus trabajadores, disminuyendo de manera ostensible y legal, los valores que tanto la compañía como el trabajador, tienen que aportar a la seguridad social, a través de la Planilla Integrada de Liquidación de Aportes (PILA).

Cómo opera el sistema
Cuando un empleado nuevo llega a la empresa, se negocia con él la forma como quiere recibir hasta un 40% de la remuneración ofrecida, suma que corresponde a sus beneficios. Dependiendo de la empresa con la que se tenga contratado el servicio, el empleado recibirá ese porcentaje en bonos o tarjetas electrónicas para la compra específica de alimentación, pago de transporte, bienestar, vestuario, gasolina o mantenimiento de vehículos. En este caso, el empleador, al liquidar el valor a pagar a través de la Pila, tomará como base únicamente el 60% del ingreso total del trabajador, con lo cual disminuye, de manera importante su pago mensual y las sumas que debe descontar al trabajador por estos conceptos, aumentando su ingreso real. A su vez, la retención en la fuente del trabajador, en los casos de salarios mayores, se verá disminuida al tomar coma base para su cálculo, únicamente el 60% del total devengado.

En el caso de trabajadores antiguos, para iniciar la negociación, se debe tener en cuenta la imposibilidad legal de disminuir el salario; por eso se debe determinar primero el valor que el empleado viene recibiendo por todo concepto y establecer la forma como se le va a reconocer, por ejemplo, la diferencia entre el anterior y el nuevo aporte a pensiones. Si la mayoría del personal de su compañía recibe el salario mínimo, la base de liquidación de la Pila no podrá ser menor y no se conseguirá la disminución de los costos laborales de los casos anteriores. El beneficio tampoco aplica para salarios de más de $8.500.000, pero el sistema permite alcanzar avances en la calidad de vida de los trabajadores de menores ingresos.

Los bonos y tarjetas electrónicas también son de enorme utilidad a la hora de premiar el desempeño sobresaliente del equipo de ventas. En muchas oportunidades la empresa se empeña en entregar premios sin tener en cuenta la necesidad del trabajador, que sale a vender el premio recibido para poder comprar lo que realmente le hace falta. Con el bono o tarjeta electrónica, el trabajador puede destinar el premio ganado a satisfacer una necesidad apremiante, como el pago de arriendos atrasados, uniformes para los hijos, entre otros. Los premios, por tratarse de pagos únicos y de mera liberalidad, tampoco incrementan los aportes a la seguridad social.

Los ´contras´ de complementar el salario con bonos
Los bonos ofrecen algunas limitaciones en su uso, pues no son recibidos en todos los establecimientos comerciales y cada bono debe ser utilizados por su valor total, es decir, que el cajero no puede entregar, en dinero, la diferencia entre el valor consumido y el de emisión del bono; las tarjetas electrónicas, por su parte, son recibidas en todos los comercios afiliados al sistema de tarjetas a nivel nacional.