Despedir a un empleadouna tarea difícil de afrontar

Fernando Albán Díaz del Castillo

Tener que despedir a un empleado es una experiencia que pocos desean tener que afrontar.

Es un acontecimiento difícil y delicado, cargado de emociones contradictorias, que no permite ningún tipo de dilación o aplazamiento y para el que se requiere estar seguro y convenientemente preparado. El despido no debe ser una sorpresa para el trabajador; su bajo desempeño, errores persistentes, desatención de órdenes y sucesivos llamados de atención, debieron ser anuncios previos a una determinación que se va gestando. No sería justo despedir a alguien a quien nunca se le comunicó los aspectos negativos de su trabajo.

La forma como un jefe debe afrontar el despido de un colaborador, depende fundamentalmente de las razones que motivaron esa decisión. Los procesos de fusión de empresas, así como los casos en que es necesario reducir la planta de personal, difieren de aquellos de trabajadores que han tenido malos manejos, comportamientos agresivos, bajo desempeño, etc.

Aquí algunos consejos que le ayuden a enfrentar ese difícil momento:

La privacidad del momento

Reúnanse un lugar privado con el empleado que va a ser despedido, para evitar que este pueda llegar a sufrir cualquier tipo de humillación frente a sus compañeros. Tenga lista toda la documentación que requiera y si lo considera conveniente, hágase acompañar de una persona de Recursos Humanos que lo asesore, sirva de testigo y pueda contestar cualquier inquietud del trabajador sobre su liquidación, exámenes médicos de retiro y fecha en que el mismo se hará efectivo.

Decisión tomada

El tiempo de los buenos propósitos, del cambio y del mejoramiento quedó atrás y ya no existe ningún argumento que pueda cambiar la decisión tomada. Así que vaya al grano, explique el motivo de la reunión y manifieste la razón por la cual se da por terminada la relación laboral. Utilice un leguaje cortés, sea amable y evite a toda costa que el asunto se transforme en un conflicto personal. Recuérdele las múltiples ocasiones en que se le llamó la atención sin profundizar en ellas y no se comprometa, por salir del paso, con nada que no pueda cumplir, como, por ejemplo, en dar buenas referencias.

Posibles reacciones

Quien comunica un despido, debe estar preparado para todo tipo de reacciones como el llanto (en hombres y mujeres), el bloqueo (la persona se queda anonadada) y la agresividad verbal y hasta física. Algunos, sobre todo si esperaban el despido, pueden asumir posiciones de resignación, ofrecer disculpas por los errores y despedirse amablemente. Es importante que quien comunique la decisión, tenga el suficiente aplomo para no dejarse enganchar en discusiones subidas de tono o responder a agresiones verbales o físicas. Si el asunto se complica, llame a la gente de seguridad.

El cuidado de la información

Una reacción típica del empleado que considera injusto su despido, es la de destruir o borrar la información a su cargo; por lo tanto, antes de comunicar la decisión de un despido, la empresa debe asegurarse de contar con las copias de seguridad que considere necesarias. Aunque resulta incómodo y desagradable hacerlo, la compañía debe impedir que el empleado se lleve información confidencial y por lo tanto debe restringirle, de manera inmediata, el ingreso a los computadores y sistemas de información de la empresa. También es importante vigilar que dentro de los objetos personales que el empleado se lleva no incluya dispositivos de almacenamiento de información.

Informe a sus otros colaboradores sobre el despido

Es importante reunir a los compañeros del trabajador e informarles las causas del despido, antes de que la noticia se filtre a toda la empresa cargada de especulaciones negativas. En casos de fraudes, bajo rendimiento o comportamientos inadecuados, comunicar la decisión será un positivo llamado de atención general, que podrá generar incrementos de la productividad y mayor apego a las normas. Si el despido es considerado como injusto, en buena medida se habrá sacrificado el clima organizacional.