En ocho años, participación de mujeres en las juntas directivas pasó de 15% a 25,6%
viernes, 13 de febrero de 2026
En un mes clave para la definición de la recomposición de las juntas directivas, incluir más mujeres en la parte alta de la pirámide es un reto
El liderazgo, pensamiento y ejecución femenina no solo son fundamental para equilibrar un hogar, sino que también, desde 2018, son elementos clave para rebalancear las juntas directivas, escenario que ha cambiado la forma en la que se compone el mundo empresarial a partir ese momento.
En un mes clave para la definición de la recomposición de las juntas directivas, es importante destacar que incluir más mujeres en la parte alta de la pirámide sigue siendo un reto, porque tienen una participación de 19,7% en las juntas directivas globales.
Si se analizan las cifras de Colombia, aunque también enfrenta desafíos para equilibrar más los puestos de dirección, a mitad de 2025, la participación de mujeres en juntas directivas era de 25,6%, esto supone un incremento de 2,6 puntos porcentuales si se compara con 2024 cuando se registró una participación de 23,1%, de acuerdo con datos entregados por el Cesa.
De hecho, en ese informe elaborado por el Centro de Estudios en Gobierno Corporativo del Cesa, Cegc, se destacó el avance que se ha tenido en este planteamiento, porque desde hace ocho años, la participación de las mujeres en las juntas pasó de 15% a 25,6%.
María Andrea Trujillo, codirectora del Cegc, señaló que estos números que van en aumento demuestran un compromiso real del sector empresarial en la participación de las mujeres en los órganos de gobierno.
“La tendencia se consolida hacia el incremento de la participación de la mujer en posiciones de liderazgo bajo una apuesta consistente y de largo plazo por parte de los tomadores de decisiones, lo que refleja el entendimiento del caso de negocio detrás de esta práctica organizacional y la legitimidad de trabajar por el cierre de brechas en nuestra sociedad”, explicó la codirectora.
Sin embargo, este tema continúa teniendo lunares, por ejemplo, en Colombia solo 17 mujeres son CEO de una compañía, eso supone 13,2% del total, es decir, que la mayoría de las empresas siguen siendo lideradas por los hombres.
El Cesa reveló que en el último año no hubo aumento en la participación de mujeres como CEO, aun así insisten en que deben continuar los avances para afianzar el rebalanceo en las juntas directivas, ya que el objetivo es que entre 40% y 60% de estos puestos sean ocupados por mujeres.
En el informe destacaron que el equilibrio de género en la junta directiva lleva a las empresas a ser más transparentes, lo que permite una mejor relación con los grupos de interés.
Lo que aportan las mujeres
Un informe de Club 30% destacó la importancia de que las mujeres integren los cargos más altos de las compañías, insistió que la evidencia muestra que el balance en la toma de decisiones es un factor directo de competitividad, valor estratégico y sostenibilidad corporativa.
Sin embargo, alertaron que, aunque este cambio ha avanzado en Colombia, sigue siendo muy lento si se copara con los avances que se han visto en otros países. De acuerdo con el reporte más reciente del Cesa y el Instituto de Gobierno Corporativo, IGC, de mantenerse la tendencia actual, el país tardaría décadas en alcanzar un equilibrio real.
De hecho, firmas como McKinsey & Company y Boston Consulting Group resaltaron que las empresas con juntas balanceadas tienen hasta 25% más de probabilidades de lograr un desempeño financiero superior al promedio de su industria.
Además, resaltaron que el liderazgo diverso se asocia con un incremento cercano a 50% en la divulgación de información ambiental, social y de gobierno, hoy clave para atraer capital internacional. Sin ignorar que la innovación también aumenta con la recomposición de las juntas. Revelaron que las compañías con modelos de gobierno diversos registran ingresos por innovación 19% más altos, al reflejar mejor las necesidades de una sociedad plural.
La gobernanza de las compañías se ve impactada en momentos clave de incertidumbre, el informe de Club 30% aseguró que tener equilibrio entre hombres y mujeres en las directivas fortalece la gestión de riesgos. Por ejemplo, los entornos volátiles suelen tener un mejor panorama cuando hay equilibrio en la toma de decisiones.
Destacó que la diversidad en las juntas promueve debates más sólidos y reduce el sesgo del “pensamiento de grupo”. La multiplicidad de perspectivas permite anticipar amenazas, evaluar escenarios con mayor rigor y responder con agilidad a crisis externas.
En un periodo en el que se reconfiguran los liderazgos en Colombia, este tema cobra relevancia porque permite entregar un panorama mucho más amplio a la hora de elegir los directivos, teniendo en cuenta principalmente que las decisiones que se tomen en estos momentos tendrán un impacto directo en las compañías y en su reputación frente a inversionistas y consumidores que ya no validan liderazgos homogéneos.
Por eso entre las conclusiones del estudio hacen un llamado a las compañías colombianas para entender la importancia de avanzar con este proceso que está redefiniendo los esquemas empresariales del mundo. En el informe insistieron en que las empresas deben evaluar si su composición actual les permite comprender la complejidad del entorno.
Las organizaciones con participación femenina nula o marginal están, por definición, tomando decisiones con una visión incompleta de riesgos y oportunidades. Destacaron que acelerar el progreso no es una consigna, es una decisión de alta gerencia. Para el empresariado colombiano, la competitividad del futuro se define en la junta. Aunque el proceso parece lento, hay que destacar que entre 2018 y 2026 se ha avanzado en el reconocimiento del rol que tiene la mujer en los puestos de liderazgo empresarial.