Formas en que las mujeres pueden hacer que la política laboral opere a su favor

Jill Flynn

Las políticas de la oficina se han ganado mala reputación por varios motivos muy buenos. Pregúntenles a las mujeres. Examinamos análisis de desempeño de 360 grados de cientos de gerentes durante un periodo de varios años y condujimos discusiones de seguimiento con los propios ejecutivos.

Parte de lo que descubrimos es que es más probable que los hombres afirmen manejar bien los tejes manejes de oficina y que las mujeres aseveren que quieren evitarlos a toda costa.

En nuestras entrevistas de asesoría hemos aprendido que las mujeres perciben las maniobras políticas como violación de su código de moral. “Prefiero ser directa“, dicen, o “no juego a los favoritos ni intercambio favores“.

Pero la realidad es que estas políticas tienen muy poco que ver con la moralidad y mucho con manejar relaciones y lograr que se haga el trabajo. En otras palabras, no son opcionales.

Si como mujer tiene problemas con los tejes manejes de oficina, a continuación algunos consejos que la ayudarán a flexionar sus músculos políticos:

1. Trace un mapa. La mayoría de las organizaciones tiene redes sociales informales igual de importantes – si no es que más – que la jerarquía corporativa oficial. Conozca a esta gente y entienda sus esferas de influencia. Estar al tanto de equipos y alianzas informales la ayudará cuando intente influir una decisión crucial.

2. Cobre sus fichas. A las mujeres no les gusta pedir favores ni negociar relaciones. Pero la realidad es que todos, durante nuestras carreras, necesitamos forjar y cultivar relaciones basadas en intereses mutuos.

3. Haga campaña a favor de su carrera. Aconsejamos a las mujeres que entiendan que deben ser políticamente astutas y cabildear apoyo. Es ingenuo pensar que la seleccionarán para un puesto de alto nivel sin haber formado antes una coalición.