Fraudes empresariales: cómo prevenirlos, detectarlos y sancionarlos

Fernando Albán Díaz del Castillo

El deterioro del sentido de pertenecía de los trabajadores y como consecuencia del mismo, el incremento en la rotación de personal, son factores que, unidos a la pérdida de valores que enfrenta la sociedad, generan un riesgo cada vez mayor de fraude en las compañías.

Aunque según estudios, el 60% de los ilícitos, son cometidos por personal de los niveles inferiores y los montos hurtados son de baja cuantía, el 10% de los fraudes involucra a directivos, que pueden llegar a sustraer sumas realmente importantes o a vender secretos industriales, que pondrían en riesgo el futuro de una organización.

Un serio análisis de los riesgos que afronta la compañía y principalmente de las áreas y cargos donde el fraude podría presentarse, ayudará a establecer los controles que se deben implementar para disuadir a los trabajadores de cometer cualquier acto deshonesto; pero más allá de esto, es importante entender las causas que motivan a trabajadores honorables a comprometerse en ilícitos, que seguramente arruinarán su vida.

Tratando de explicar cómo personas leales llegaban a traicionar la confianza depositada en ellas, el profesor Donal R. Cressey, expuso la teoría del triángulo del fraude, que identifica 3 elementos esenciales para que un acto deshonesto llegue a presentarse: la presión, la racionalización y la oportunidad.

Presión
Es la existencia de una necesidad económica, real o ficticia del trabajador, que lo lleva buscar la manera de conseguir ingresos adicionales. Estos casos se dan especialmente en personas que llevan un nivel de vida superior al de sus ingresos. También se da el caso de metas difíciles de cumplir, establecidas por la compañía y que involucran premios o sanciones; para conseguir el resultado, el trabajador puede llegar a falsificar reportes de ventas o a comprometer a clientes con pedidos inexistentes.

Racionalización
El trabajador honesto, necesita acallar su conciencia y la manera de hacerlo es mediante un diálogo interno que busca justificar la acción que va a cometer. Frases como: 'la empresa no me paga lo justo', 'todo lo que hago y miren cómo me tratan' o 'ellos se roban los impuestos' son típicas y rondarán la cabeza del trabajador que empieza a planear algún fraude.

Oportunidad
Si la ocasión es propicia, existen controles fáciles de burlar y el trabajador determina que el riesgo de ser sorprendido o detectado, dada su condición de empleado de confianza, es bajo, el hecho seguramente se producirá. Cabe anotar que, para que un hecho se dé, deben estar presentas los 3 factores antes mencionados: puede darse la presión y el trabajador haber racionalizado el acto, pero no encontrar una oportunidad propicia.

Cómo detectar los fraudes
Las auditorias, así como la labor de las áreas de control interno, son de vital importancia para detectar cualquier acto irregular. En muchos casos, los empleados ven lo que está sucediendo, pero callan por temor a represalias y hasta pueden terminar recibiendo algún beneficio, para evitar que comuniquen lo que saben, establecer mecanismos de denuncia, puede ayudar a descubrir a tiempo, fraudes que se están perpretando.

Cómo prevenir los fraudes de los empleados
Es muy importante no generar oportunidades y para ello es conveniente evitar que la responsabilidad de ciertos procesos delicados, como las compras y los pagos, recaiga en una sola persona. Puesto que lo que se busca es disuadir al personal de cometer actos deshonestos, cada vez que se descubra y compruebe un hecho punible, debe sancionarse de manera ejemplar para que quede claro.