La ‘rumorología’, una ciencia que debe controlar en el lugar de trabajo

Expansión

Hay dos tipos de rumores en la oficina. Los que se refieren al funcionamiento de la misma (¿nuevos despidos?, ¿se firmará el convenio?, ¿echarán al jefe?) y los que se refieren a la vida personal de los trabajadores. Ambos pueden controlarse, pero los primeros pueden ser incluso buenos para saber el ambiente que se respira en la empresa.

Sobre los personales, sólo decirle que lejos de acabar con usted, los dimes y diretes de la oficina deberían hacerle más fuerte. No es fácil hacer oídos sordos, pero mentalícese durante estas vacaciones y vuelva al trabajo con la intención de no escuchar lo que otros dicen de usted.

La rumorología es una ciencia casi inevitable en la oficina. La mayoría de las personas que se reúnen con otra en la máquina del café o en el baño terminan hablando de algún compañero y cuanto más morbo tengan los comentarios más rápido se propagará por el resto de la empresa.

Los rumores son un arma de doble filo porque pueden costar incluso el puesto de trabajo a alguien o la buena reputación de una persona, por eso hay que controlarlos con cuidado. Bien manejados pueden ser una forma de relajar el ambiente o de hacer la oficina un lugar más distendido en el que trabajar. Hay chismes de todo tipo, la mayoría son perjudiciales y pocas veces se refieren a las virtudes de sus protagonistas.

Si usted es objeto de los mismos y está harto de la situación, apunte algunos consejos que pueden resultarle de gran utilidad:

– Por lo general, los trabajadores confían más en lo que oyen en los pasillos que en los canales oficiales de comunicación. Es importante que desmienta los rumores si estos son realmente importantes y afectan a su trabajo, su credibilidad o su vida privada. Sobre el resto, es mejor ignorar lo que otros dicen motivados por la envidia o por el desconocimiento.

– En el seno de todas las organizaciones grandes o pequeñas hay rumores. No trate de cortarlos de raíz, es imposible. Es algo casi natural del ser humano cuando está en grupo. Piense lo que usted hace en otras ocasiones con otros compañeros y se dará cuenta de que habla a menudo de rumores y chismes.

– Si usted trabaja o ha trabajado en un departamento de recursos humanos sabrá que el rumor se usa como globo sonda para lanzar y recibir noticias sobre cambios que interesan a los empleados. Es una forma de controlar la comunicación interna y de saber qué está pasando.

No deje que comentarios afecten su labor
No se crea ninguno de ellos. Olvide lo que otros dicen de usted o de la empresa, aunque estos se refieran a despidos. Si después los hay y usted es uno de ellos, no ha ganado nada en esos meses de larga espera desde que escuchó el primer aviso. Y si, finalmente, no se producen, ha perdido el tiempo lamentándose y pensando que usted podría ser uno de los afectados. Identifique quién es la fuente generadora de rumores. Siempre hay una persona que destaca sobre el resto. Es aquella que tiene un liderazgo especial, casi innato, y que cuando él habla todos escuchan y asienten. La mayoría de sus compañeros le creen por eso es bueno que sepa quién es y si tiene que desmentir algo, diríjase inmediatamente a él.