Laboral

Las personas están cambiando de trabajo en un promedio de cada 3,9 años a nivel mundial

Gráfico LR.

The Wall Street Journal recomendó hacer cuatro preguntas a los equipos de trabajo para identificar debilidades y retener talento

Cristian Acosta Argote

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Retener a los empleados de alto rendimiento se ha convertido en un desafío para las empresas que buscan reducir la rotación laboral. Aunque las estrategias tradicionales suelen centrarse en ofrecer mejores salarios, ascensos y beneficios, estas medidas no siempre responden a las razones que llevan a una persona a buscar nuevas oportunidades. Las personas están cambiando de trabajo en un promedio de 3,9 años a nivel mundial.

De acuerdo con una investigación divulgada por The Wall Street Journal, las decisiones de cambiar de empleo responden a una combinación de factores que van más allá de la remuneración o el cargo. Tras 15 años de estudio y el análisis de más de 1.000 cambios laborales, los investigadores identificaron 30 fuerzas que influyen en estas decisiones: 14 que impulsan a las personas a abandonar su puesto actual y 16 que las atraen hacia nuevas oportunidades.

Por ello, los autores proponen que los directivos incorporen cuatro preguntas a sus conversaciones periódicas con los trabajadores. El objetivo es identificar a tiempo las dificultades, motivaciones y aspiraciones del personal, en lugar de conocerlas cuando ya presentó su renuncia.

¿Cuándo fue la última vez que estuvo a punto de renunciar?

La respuesta puede ayudar a reconocer situaciones que deterioran la relación del empleado con su trabajo, como la falta de reconocimiento, el poco respeto o las dificultades para desarrollar sus funciones. Para obtener información útil, los jefes deben generar un ambiente de confianza en el que expresar inconformidades no implique consecuencias negativas y demostrar que están dispuestos a tomar medidas frente a las preocupaciones planteadas.

¿Cuándo fue la última vez que el trabajo no se sintió como trabajo?

Recordar los momentos en los que una persona se sintió especialmente motivada permite reconocer qué aspectos de sus funciones disfruta y qué condiciones favorecen su desempeño. Si un empleado señala que se sintió satisfecho al participar en un proyecto, por ejemplo, el jefe puede profundizar en las razones: si fue por el impacto en los clientes, la colaboración con el equipo o la posibilidad de asumir nuevos retos.

¿Qué concesiones está haciendo para permanecer en este puesto?

Los trabajadores pueden aceptar ciertas condiciones laborales a cambio de otras ventajas, como sacrificar oportunidades de ascenso para tener mayor flexibilidad o disponer de más tiempo para atender responsabilidades personales. Identificar esos intercambios permite evaluar ajustes en las tareas, los horarios o la modalidad de trabajo que respondan a las necesidades del empleado sin comprometer los objetivos de la organización.

Si este puesto desapareciera mañana, ¿qué decidiría hacer a continuación?

Esta conversación permite conocer las aspiraciones profesionales que el trabajador quizá no haya expresado directamente. Según la investigación citada por The Wall Street Journal, más de 75% de las personas estudiadas que cambiaron de empleo no buscaban un ascenso tradicional. Algunas preferían cambiar de departamento o sector, ganar tiempo libre o tener mayor control sobre cómo y cuándo trabajar.

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