Liderazgo en economías emergentes necesita apoyo del sector privado

Andrew Goodman

En 2012, las sucesiones de liderazgo de gran importancia probablemente no ocurrirán como resultado de las elecciones presidenciales en Estados Unidos, Francia o México, sino más bien como resultado de acontecimientos en economías emergentes.

La próxima generación de líderes del sector público en muchos de países emergentes se inició en el mundo empresarial. Y debería buscar dirección en el mismo sector privado en lo que respecta a garantizar sucesiones tranquilas. ¿Por qué?

En primer lugar, el proceso de sucesión política en muchas economías emergentes a menudo se asemeja mucho al proceso de selección de un nuevo CEO. Un pequeño grupo de líderes séniores, algo muy parecido a un consejo directivo, selecciona a un nuevo líder para que los gobiernos luego de consultarlo con los principales interesados. En segundo lugar, las empresas de hecho están conscientes de los problemas asociados con las sucesiones desordenadas. La próxima generación de líderes del sector público debe sumergirse en las técnicas del sector privado si quiere aprender a tener éxito en las sucesiones y si quiere asegurar un lugar en la economía global del mañana.

Gobiernos pueden aprender de empresas
El XVIII Congreso del Partido de China se reunirá en otoño para ungir a la próxima generación de líderes del país. Viendo más allá de 2012, la generación actual de líderes políticos en Oriente Medio, Asia Central y Africa está envejeciendo, haciendo que destaque el tema de la sucesión. Como resultado de la reducción en la estadía promedio de los CEO desde la década de 1990, muchas compañías públicas han profesionalizado el proceso de sucesión. Los gobiernos de la mayoría de las economías emergentes no han invertido tiempo en la planeación de sucesiones conforme han envejecido sus líderes actuales. Estos gobiernos tienen mucho que aprender de las mejores prácticas empresariales.