Listas de “cosas por hacer” no sirven para organizarse

Daniel Markowitz

Nueva York_Deje de hacer listas de pendientes. Simplemente lo predisponen al fracaso y frustración. A continuación cinco explicaciones para esto:

En su libro, "La paradoja de la opción", Barry Schwartz explora los problemas creados por tener demasiadas opciones. Schwartz señala que elevar el número de opciones de hecho incrementa nuestros sentimientos negativos porque aumenta nuestro sentido de costo de oportunidad.

Cuando su lista contiene algunos puntos que tardan 3 minutos en hacerse y otros de 33, invariablemente se va a enfocar en los más breves por el beneficio psicológico que viene de tachar una cosa de la lista.

Cuando su lista comprende puntos de distinta prioridad, tiende a encargarse de las prioridades "A" y a dejar colgando las "C". hasta que también se vuelven prioridades "A".

Las listas de pendientes no tienden a capturar información vital necesaria: cuánto requerirá cada tarea y cuánto tiempo tiene disponible. Si no puede contestar estas cuestiones, no puede decidir inteligentemente en qué debe trabajar.

Las listas de pendientes no impiden escoger las tareas más placenteras en detrimento de las más difíciles porque carecen de “dispositivos de compromiso“ que lo contengan en un curso de acción. Tales dispositivos incluyen programas computacionales que cortan el acceso a Internet durante lapsos predeterminados.

Es mejor reemplazar las listas por una agenda
Viva de su agenda. Esto conlleva sacar puntos de la lista de pendientes, calcular cuánto tiempo consumirá cada uno y transferirlos a su agenda. Decidir qué punto manejar y a qué hora supera la paradoja de la opción, compensa la heterogeneidad intrínseca de su trabajo, ofrece el contexto de fechas límite y demás compromisos y provee un dispositivo de compromiso para ayudarlo a hacer lo correcto al momento adecuado.