Los malos hábitos que se aprenden en la escuela

John Coleman

Existe un debate sobre si se puede aprender liderazgo, y si las escuelas de negocioslo están enseñando. Todo el sistema de educación estadounidense, desde las escuelas de primaria hasta las de posgrado, está deficientemente construido para enseñar a los jóvenes cómo liderar.

Las escuelas hacen muchas cosas bien, pero a menudo cultivan hábitos que pueden ir en detrimento de los futuros líderes.

Considere primero el énfasis de las escuelas en la autoridad. Las escuelas son jerárquicas: el maestro es la autoridad en el salón. Luego de largos años en el sistema educacional, muchos nos obsesionamos con la jerarquía. Pensamos que somos líderes si somos el 'jefe', y si no lo somos, creemos que simplemente debemos obedecer lo que nos dicen. En la realidad, incluso la gente más sénior de las organizaciones , no puede depender exclusivamente en la jerarquía. El liderazgo es una actividad, no una posición.

Las escuelas también enseñan a tratar la información como si fuera inmutable aún cuando raras veces hay una respuesta correcta estable. Los problemas del mundo real son complejos. Y el éxito es impulsado tanto por una aplicación exitosa como por un enfoque correcto. Entender que raras veces hay una respuesta correcta puede hacer que una persona sea más ágil y adaptativa.

Dada nuestra dependencia a encontrar la respuesta 'correcta', también tenemos una falsa idea sobre los errores. Los estudiantes temen al pavoroso '5', pero para los líderes el fracaso es precursor esencial del éxito. El fracaso nos enseña a reflexionar y a hacer preguntas, para que podamos aprender y crecer.

De la teoría a la práctica del liderazgo real
ientras que muchas escuelas nos dicen que hay que servir a los demás, raras veces están estructuradas para demostrar activamente que el liderazgo es servir a otros. En la mayoría de los sistemas educativos, el objetivo principal es beneficiarnos nosotros mismos. Pero ultimadamente, la gente sigue a líderes que se preocupan por ellos, que comparten su visión y se dedican a servir una causa más grande que ellos mismos.