Ofrecer el conocimiento de un idioma ‘a medias’ en la hoja de vida le resta competitividad

Rogelio Vélez - rvelez@larepublica.com.co

A la hora de escoger el candidato adecuado para hacer un trabajo, los expertos en recursos humanos siempre buscan a los aspirantes que cuenten con más aptitudes, pero también tienen en cuenta la forma en que ellos presentan sus conocimientos.

En este caso, tiene especial sensibilidad cómo se deja ver qué tanto se habla un idioma.

Cada vez es más común que las oficinas tengan sucursales en otros países, busquen de vez en cuando socios en el exterior o deban servir de anfitriones para consultores o expertos internacionales. De ahí que sea necesario contratar a empleados con buenos conocimientos en diferentes lenguajes y niveles de experticia de estos.

Es común encontrar hojas de vida con apartados de idiomas que en verdad no dejan ver los verdaderos conocimientos del aspirante. Muchos de ellos cometen el error de clasificar sus aptitudes lingüísticas en categorías poco precisas como regular, intermedio y excelente, o con un porcentaje que no revela en verdad qué tanto se domina.

Carlos Rodríguez, especialista en empresas de la Universidad Nacional, está de acuerdo en que ya sea por petición de la empresa o del empleado, la forma en que se acostumbra a presentar el idioma no es suficiente.

'Aquí solo se basa en la subjetividad del aspirante. Este muchas veces se autoflagela cuando escribe una capacidad inferior a la que tiene o lo sobredimenciona para efectos de presentación', dijo.

El problema es que al no dejar claro qué tanto se habla dicho idioma, los seleccionadores se ven obligados a administrar pruebas de conocimiento para establecer un punto preciso.

'Hoy en día es indispensable que los profesionales manejen un segundo idioma, preferiblemente el inglés. Cuando presenta una hoja de vida, el aspirante escribe el porcentaje de conocimiento, pero eso no dice mucho. Por eso de las empresas deben hacer pruebas', dijo Martha Susana Hernández, docente del área de talento humano de la Universidad de la Amazonía.

'Además de esto, debe existir una evidencia, por ejemplo, un diploma, que acredite el conocimiento y los cursos del idioma que se han tomado', agregó.

De ahí que para facilitar la tarea de los jueces y a la vez demostrar conciencia de que se tiene confianza en lo que se sabe, es necesario conocer algunos de los sistemas que existen para aclarar los niveles de maestría en idiomas.

Europa y EE.UU
Ante la necesidad de homogeneizar la enseñanza de los idiomas en el continente y 'proporcionar una base sólida para el mutuo reconocimiento de certificados de lenguas', el Consejo de Europa estableció en 1991 varios niveles para identificar con precisión el saber de cada persona que se ha popularizado alrededor del mundo.

El consejo dividió el conocimiento en varias categorías dependiendo del uso así: comprensión auditiva, comprensión de lectura, interacción oral, expresión oral y expresión escrita. Cada uno de estos está dividido en 5 niveles de experticia, con acciones específicas.

La sabiduría popular y experta no duda en plantear al inglés como el idioma de los negocios y hoy en día es cierto. Por eso el Instituto de Servicios Extranjeros de Estados Unidos también estableció una escala estándar para medir las aptitudes lingüísticas llamada `Interagency Language Roundtable (ILR)`. Estas se dividen en competencia elemental, competencia limitada de trabajo, competencia profesional de trabajo, profesional plena y nativo o bilingüe.

Clasificar en uno de estos niveles en la hoja de vida y agregar una pequeña descripción más adelante será mejor que un simple porcentaje.

Tanto la escala europea como la estadounidense tienen su respectiva equivalencia con cada uno de los exámenes administrados internacionalmente, como el Toefl, para el inglés, el Delf para el francés, y otros.

'Las organizaciones que quieren trabajar con empleados bilingües deben recurrir a los exámenes internacionales. Que son pruebas que cumplen estándares que se aplican en cualquier lugar del mundo', dijo Rodríguez.

Recomendaciones para su HV
Lo más recomendado para una hoja de vida es escribir las aptitudes en los idiomas en una sección aparte.

Algunas veces será necesario describir con más detalle donde se obtuvo el conocimiento en caso de que haya sido un instituto o la universidad, a menos que se haya usado el idioma en el ámbito profesional. En tal caso, se debe poner en el área de experiencia.

Tenga cuidado de no detallar datos poco útiles, por ejemplo, que realizó un semestre de francés o piensa entrar en un curso de italiano en los próximos meses. Y cuídese de no mentir, pues de ser seleccionado podría tener que presentar una prueba donde quedarán evidenciadas sus verdaderas aptitudes.

Entrevistas en idiomas extranjeros
Una recomendación común entre los expertos en recursos humanos, es que para evaluar los conocimientos de los potenciales empleados en un idioma extranjero es hacer la entrevista en dicho idioma. Pero a veces se deja por fuera para no quedar mal.

'Cuando se hacen entrevistas, pocas organizaciones evalúan el nivel de competencia. El jefe de personal no hace preguntas en inglés, sino que hay un pacto implícito porque tampoco lo domina', dijo Carlos Rodríguez, especialista en empresas de la Universidad Nacional.

Las opiniones

Carlos Rodríguez
Experto en empresas de la universidad nacional

'Aquí solo se basa en la subjetividad del aspirante. Este muchas veces se autoflagela cuando escribe una capacidad inferior o lo sobredimensiona para efectos de presentación'.

Martha Susana Hernández
Profesora de talento humano de la universidad de la Amazonía

'Cuando presenta una hoja de vida, el aspirante escribe el porcentaje de conocimiento, pero eso no dice mucho. Por eso de las empresas deben hacer pruebas'.

Silvana Vergel Raad
Manager & Head of Technical Expertises de Hays Colombia

'Los candidatos deben ser conscientes de cuál es su nivel. Hay muchos medios para hacer una evaluación o un porcentaje global. Una hoja de vida también debe referenciar donde aprendió'.