Oleada inesperada de renuncias, un reto gerencial

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Diana Arrieta Marín - darrieta@larepublica.com.co

Cuando un empleado renuncia generalmente lo hace por razones serias que pueden tener relación con insatisfacción laboral, mejores oportunidades en otras compañías, condiciones económicas, situaciones familiares, de salud, o por conseguir un trabajo más desafiante. Sin embargo, cuando en una empresa se presenta una oleada inesperada de renuncias el gerente se enfrenta a un gran reto: determinar qué está fallando en su organización.

Cuando la rotación del personal es alta (más del 10% de empleados que renuncien al año) es muy importante saber lo que está sucediendo en la compañía, pues el tiempo, costo y esfuerzo que se deben dedicar a la selección y preparación de los nuevos es muy alto.

Así lo explicó José Luis Torres, docente del Departamento de Psicología de la Universidad del Norte, quien además señaló que cuando alguien se va, se lleva el conocimiento de lo que hace, la experiencia, se lleva su red de contactos y, en pocas palabras, el 'know how'. La pregunta para un empresario es si sabe cuánto le cuesta eso.

'Hay empresas que tienen entre sus protocolos una entrevista de salida, aunque es una situación muy difícil para el entrevistador, puede llevar a crear una lista de las razones por las cuales se va la gente, y así tomar correctivos a tiempo', indicó Torres.

El académico agregó que esta metodología no es muy frecuente, debido a que a muchos no les gusta oír lo que otros tienen que decir de ellos. Por eso eluden esa entrevista y nunca conocen las razones que llevan a algunos a renunciar, perdiendo con esto información valiosa de lo que sucede en la empresa y la forma cómo se manejarían los conflictos.

'El estilo de liderazgo también es una razón poderosa para irse. No es fácil aceptar a un jefe autoritario o defensivo con el que no se puede dialogar. Hay que recordar que el trabajo es una rutina estandarizada y diseñada para producir un resultado.

Cuando nos adaptamos a esa rutina y nos permiten agregarle valor, el trabajo se torna desafiante y lleno de sentido. Pero si el trabajo hay que hacerlo de acuerdo con el capricho de otros, no queda más remedio que buscar otros horizontes laborales', manifestó el analista José Luis Torres.

Según los expertos consultados en gestión humana, hay quienes dicen que nadie es indispensable, pero cuando alguien competente se va la empresa pierde valor y conocimiento.

Martha Susana Hernández, psicóloga y docente de la Universidad de la Amazonía, explicó que todos los gerentes deben estar al tanto del clima organizacional, porque éste marca dónde se están presentando problemas en la organización y lo agudos que estos pueden ser. Luego lo más lógico es estar al tanto de la situación de orden interno.

'Cuando por excepción se presenta esta situación, la empresa debe recurrir a su personal no renunciado, es decir aquellos que continúan dentro, y repartir en forma transitoria las funciones vitales para que la organización no se detenga' dijo Hernández.

Si en una empresa se realizan estudios de tiempos y movimientos, se perfeccionan los análisis, descripciones y perfiles de los cargos, siempre se podrá contar con funcionarios que en el momento de crisis puedan aportar y apoyar a la compañía en sus procesos vitales. 'Las empresas deben ser cuidadosas con ciertos casos en los que las cargas de trabajo están mal distribuidas a causa de poco personal, deben procurar un constante equilibrio', puntualizó Hernández.

Equilibrar las cargas laborales estratégicamente

Según los expertos se pueden presentar casos en los que las cargas de trabajo están mal distribuidas, o mal conceptualizadas. Es así como algunos funcionarios corren con la carga de los otros, o peor aún cuando con el pretexto legal 'a trabajo igual, salario igual' algunos se acomodan y no permiten que el mejor desempeño sea premiado. 'Cada cargo tiene procesos que son vitales, la gerencia debe visualizarlos y saber que en un momento de crisis como la planteada, deben direccionar sus esfuerzos hacia cubrir esa falencia para que no se detengan los procesos', indicó Martha Hernádez.