Por qué a los jefes les gustan los currículos no convencionales

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Claudio Fernández-Araoz

El éxito profesional solía depender de la experiencia, conocimientos y habilidades.

Pero las cosas han cambiado: el conocimiento se ha vuelto tan rápidamente obsoleto como universalmente disponible; vivimos en un mundo cada vez más incierto y volátil, y los negocios se han vuelto más globales y diversos. La experiencia y el conocimiento ahora son menos relevantes, mientras que las habilidades para adaptarse, ser flexible y conectarse con otros son más cruciales que nunca. Por eso los ejecutivos gustan de los candidatos que han tenido una carrera profesional no tradicional y que han demostrado una tendencia a la desorganización personal.

Cuando vaya a hacer designaciones sénior, busque dos cosas: disposición para el trabajo y potencial para desarrollo. La disposición tiene que ver con la adecuación entre los requisitos del cargo y el candidato en esa etapa particular de su carrera. Depende de competencias críticas e idoneidad cultural.

Cambios laborales no lineales pueden decir mucho sobre competencias potentes basadas en emociones e inteligencia – flexibilidad, adaptabilidad, empatía, consciencia organizacional y manejo de relaciones – que diferencian a las estrellas de los trabajadores promedio en su nuevo trabajo.

Los pasos desorganizadores también pueden revelar mucho sobre el potencial porque muestran la curiosidad de un candidato, conocimiento, inspiración y determinación, lo que a su vez indica una búsqueda de retos y aprendizajes. La ausencia de cambios laborales importantes en el currículo de los aspirantes podría sugerir que no están buscando crecimiento y que no están plenamente preparados para una transición al liderazgo.

Uno de los ejemplos más drásticos es el de Japón. Los ejecutivos japoneses jóvenes tienen mayor potencial que el promedio, mientras que los ejecutivos japoneses sénior tienen una competencia inferior al promedio.

¿Por qué estos líderes no están a la altura de su promesa?
Podría deberse al grado extremadamente limitado de cambio de empleos y carrera en Japón, no sólo entre compañías sino que incluso dentro de ellas. Por supuesto, no tiene nada malo una carrera perfectamente lineal si sigue creciendo proactivamente, aprendiendo y desempeñándose exitosamente en niveles de complejidad cada vez mayores. Pero los líderes no son tan portátiles como podríamos asumir; los patrones y los reclutadores lo saben. Entonces, es importante que todos los que aspiren a ejecutivos vean la desorganización en el contexto de sus carreras y consideren retos laborales que demuestren habilidad para dominar nuevas compañías, sectores, culturas y estrategias.

Cargos y experiencia vs. habilidades
Por lo general, existen dos cosas fundamentales para los ejecutivos a la hora de elegir a sus posibles candidatos: disposición para el trabajo y potencial para desarrollo. Estas preferencias tienen que ver con la adecuación entre los requisitos del cargo y el candidato en esa etapa particular de su carrera. Depende de las competencias críticas e idoneidad cultural, los cambios laborales no lineales pueden decir mucho sobre competencias potentes basadas en emociones e inteligencia – flexibilidad, adaptabilidad, empatía, consciencia organizacional y manejo de relaciones – que diferencian a las estrellas de los trabajadores promedio en su nuevo trabajo.