Productividad puede estar amenazada por trabajo en exceso

Teresita Celis - tcelils@larepublica.com.co

Si bien, desde un tipo de perspectiva, el hombre solo tiene sentido cuando se desempeña en el ámbito laboral, el trabajo en exceso también produce problemas generando factores de riesgo psicosociales con una incidencia sobre la gestión humana en la organización. Estas amenazas desencadenan lo que se conoce hoy como la enfermedad del siglo: el estrés.

 

El trabajo a lo largo de la existencia de la humanidad ha tenido varias perspectivas. Una lo consideró denigrante y  otra,  con el desarrollo del cristianismo y demás religiones, lo determinó como un castigo.
 
Pero con el surgimiento del capitalismo éste se convirtió en fuente de riqueza y en ese proceso surgió la visión social como elemento que dice que ni es denigrante ni es castigo. Y si bien es una fuente de riqueza también es la esencia del ser humano,  lo que marca  la autorrealización del hombre.
Este concepto ha ido evolucionando y lleva a una mirada psicosocial del mundo laboral.
 
“Las presiones del modelo económico y la globalización han llevado a las organizaciones a formular estrategias de desregulación e intensificación del trabajo que implican para el trabajador  demandas exageradas de productividad. Esto termina convirtiendo en riesgos un conjunto de factores psicosociales que derivan en estrés y en enfermedades psicológicas y psicosomáticas”, dice el profesor e investigador de la Universidad de Manizales, Gregorio Calderón. Estos factores, que pueden afectar el bienestar y la calidad de vida de los trabajadores, terminan incidiendo sobre tópicos organizacionales como la eficiencia, la productividad y el comportamiento del trabajador con su empresa y su labor. 
 
Calderón explica que los factores psicosociales de riesgos se clasifican en intralaborales y extralaborales. “Los primeros encierran el liderazgo y las relaciones jefes-empleados, el control sobre el trabajo, las demandas o exigencias del trabajo y cómo se recompensa. A nivel externo está el entorno, familiar, social y económico. Cuando estos factores se vuelven amenazantes se refleja en estrés y son un problema porque afectan la salud”, dijo. 
 
Sobre los factores intralaborales,  un grupo de investigación interdisciplinario, de las facultades de Ciencias Contables, Económicas y Administrativas y Ciencias Sociales y Humanas del alma máter, entrevistó a  148 jefes, 267 profesionales y técnicos  y 512 empleados de base de 44 empresas medianas del Eje Cafetero (transporte, salud, comercio y educación), para determinar qué tanto riesgo psicosocial tienen las firmas regionales. 
 
Calderón es uno de los líderes de la investigación y en ella encontró que hay más riesgo y amenaza  psicosocial en los jefes y profesionales que en los auxiliares  u operarios.
“Eso tiene una explicación y es que en el nivel de jefe  hay exigencias mayores  por el tipo de trabajo que está predominando en el mundo. Se deben preocupar por exigencias mentales, sociales psicológicos y cognitivas. Entonces la muestra nos dio que en auxiliares y operarios el riesgo es bajo o no existe, mientras en jefes y profesionales es medio, alto o muy alto”, sostuvo.
 
De todas formas el profesor aclaró que la muestra tomada encierra empresas del sector servicios, por lo que concluye que el nivel de riesgo puede cambiar en firmas manufactureras. Otro punto que resalta la investigación es que se genera más riesgo en liderazgo y relaciones sociales.
 
En el primer caso, el estudio mostró una relación compleja y conflictiva, según la percepción de quienes tienen personas a cargo,  con énfasis en el irrespeto por parte de sus subordinados y en falta de apoyo para logros en organización y resultados. 
 
“Una hipótesis que tenemos es que muchos  jefes no han sido preparados para ello. El ingeniero ha sido  formado para manejar los elementos técnicos, el economista para mirar conceptos o el administrador para los procesos, pero difícilmente han sido formados para ser jefes. Por ello consideramos que parte del problema no está tanto en los calaboradores sino en los mismos jefes”, sostuvo.  En las relaciones sociales sobresalen dos fuentes de riesgo: la existencia de compañeros maltratadores y problemas de trabajo en equipo. Frente a las demandas o exigencias de trabajo  el estudio reveló mayores riesgos en demandas emocionales   e influencia del trabajo sobre el entorno extralaboral. “En el primer caso hay  problemas por presión de los clientes y en el segundo conflictos familiares. Muchos llevan asuntos del empleo para la casa y tienen muy poco tiempo para las familias”, concluyó.
 
Los efectos de los factores de riesgo psicosocial
 
Los factores de riesgo psicosocial tienen dos efectos que se dan simultáneamente:  afecta de manera directa a la persona como ser humano y también  como trabajador. Y cuando esto confluye se afecta la calidad de vida, la productividad y eficiencia del empleado. “Todo esto termina influyendo en la productividad total de la empresa”, dice el profesor Gregorio Calderón. Un punto que resalta el experto, es que las firmas deben hacer estudios de factores de riesgo, que ya exige el Ministerio de Trabajo,  para identificar problemas y  comenzar a hacer acciones. “Deben formar los jefes, propender por un buen ambiente laboral,  crear condiciones favorables para generar bienestar, entre otros”, dijo.
 
Las Opiniones
 
Gregorio Calderón
Profesor Investigador Universidad de Manizales
 
“Una hipótesis que tenemos es que muchos de los jefes no han sido preparados para ser jefes. Han sido formados en diversos campos, pero no para tener personas a cargo”.
 
Jorge Enrique Murcia
Pte Sociedad Colombiana de Salud Ocupacional 
 
“El objetivo de toda empresa es producir, generar utilidades y  crecer. Pero si se quiere cumplir con esto, obligatoriamente, se debe propender por la salud de los trabajadores”.