Educación

Rectora de Uniandes señala que las mujeres en juntas directivas mejoran las empresas

"Llegar hasta aquí no fue muy fácil, y ser líder de un ambiente que aún es muy masculino tampoco lo ha sido", dijo Raquel Bernal en su discurso

Karen Pinto Duitama

En la ceremonia de grados 2023 -1 de la Universidad de los Andes, la rectora de la institución, Raquel Bernal, pronunció un discurso inspirador al que llamó ´De princesas y superhéroes' en el cual habló de cómo ha sido su liderazgo de una de las universidades más importantes del país.

Siendo la primera mujer en ocupar este importante cargo, y destacándolo en su discurso,un fragmento compartido por la universidad se ha popularizado en redes sociales, dado que allí menciona que llegó a ocupar el cargo 75 años después del nacimiento de la universidad y luego de que hayan sido rectores 23 hombres.

"Llegar hasta aquí no podría decir yo que fue muy fácil, y ser líder de un ambiente que aún es muy masculino tampoco lo ha sido. A veces, confieso, siento la necesidad de suprimirme a mí misma para encajar en este rol. Incluso otras mujeres a veces me dicen que debo ser más vehemente, que no debería aceptar errores porque eso me hace ver más débil. Me ha tomado mucho tiempo entender que sí hago eso nadie gana".

Y destacó que considera más beneficioso tener estilos de liderazgos distintos e incluso complementarios. "Yo no creo que todos los hombres prefieran un estilo organizacional más fuerte, en donde no se aceptan los errores y la conversación excesivamente asertiva es siempre preferible a la escucha activa", añadió Bernal.

Y citó a la jueza de la Corte Suprema de los Estados Unidos, Sonia Sotomayor: "No debemos confundir la amabilidad con la falta de carácter",para señalar que cuando las mujeres ejercen liderazgo desde su ser y vivencias, se transforma el ambiente laboral de forma que también es beneficiosa para los hombres.

Además de las líneas que ya se volvieron icónicas en internet, aquí resaltamos otras partes destacadas del discurso completo.

En línea con el tema del liderazgo femenino, Bernal recordó que en Latinoamérica mientras que 78% de los hombres trabajan, sólo 52% de las mujeres lo hacen. Y las mujeres que tienen cuatro hijos tienen 30% menos de probabilidad de trabajar de aquellas que tienen solo un hijo, por lo que sus ingresos son 40% inferiores.

"Las mujeres en Latinoamérica, en promedio, ganamos 20% menos que los hombres en sectores y cargos similares. Las mujeres en cargos directivos en Latinoamérica representan apenas 5%, a pesar de que las mujeres en Latinoamérica tienen más años de escolaridad. Las mujeres en todas partes del mundo trabajan un mayor número de horas que los hombres cuando uno cuenta el trabajo no remunerado", explicó la rectora.

También resaltó que en 140 países existen prohibiciones legales para que las mujeres ejerzan actividades como conducir vehículos muy grandes o la carpintería. Y en 17 países hay normas que limitan cuándo, cómo y con quién puede salir una mujer de su casa; en 29 países se restringe las horas que las mujeres pueden trabajar, y en 39 países todavía establece que los hijos hombres reciben mayor herencia.

Bernal entregó cifras de cómo mejorarían las organizaciones con mayor participación de las mujeres:

  • La rectora destacó que si la diferencia de hombres y mujeres que trabajan se reduciera 25%, el producto global bruto aumentaría en US$6 trillones.
  • "Estudios han demostrado que la participación de mujeres en juntas directivas mejora sustancialmente los resultados de esas organizaciones", dijo Bernal.
  • También aseguró que El Banco Mundial reporta que el mejoramiento en la paridad de género incrementa la estabilidad política y reduce la probabilidad de conflictos violentos en los países.

"El feminismo no lo entiendo como una dominancia, lo entiendo como un trabajo conjunto que tiene como objetivo lograr procurar que las mujeres logremos nuestro máximo potencial,eso requiere que todos trabajemos juntos para remover esas barreras que lo impiden y vencer los sesgos que mantienen en condición diferente a los hombres, y vale la pena porque todos ganamos como individuos y sociedades".

Y concluyó diciendo que en los espacios laborales deberían asegurar que las mujeres no sacrifiquen su personalidad femenina ni sus metas personales. "Millones de mujeres en el mundo aún no tienen voz, son muy vulnerables y el costo de quejarse es demasiado alto para sus vidas y las de sus familias. Nosotros, con mejor educación, menor vulnerabilidad y mayores oportunidades que hemos tenido en la vida, debemos ser la voz de esas niñas, jóvenes y mujeres, y podemos aportar de muchas maneras".

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