Si no está ‘microadministrando’, entonces no está liderando

Michael Schrage

El momento más revelador de la cobertura de la pérdida de más de 2,000 millones de dólares de JPMorgan Chase puede encontrarse en un párrafo publicado recientemente en The Wall Street Journal:“El 30 de abril, los asociados reunidos en una sala de conferencias entregaron sumarios y análisis de pérdidas al Sr. Dimon. Pero no había detalles sobre las transacciones en sí.

'¡Quiero ver las posiciones!', ladró mientras tiraba los papeles, según los presentes. `¡Ya! Quiero ver todo!`

“Cuando el Sr. Dimon vio los números, informa esta gente, no podía respirar“.

Sólo cuando vio las transacciones reales – la información cruda – Dimon comprendió toda la magnitud de la situación de su compañía. La terrible ironía: los sistemas (y gente) extremadamente orientados a los detalles que Dimon puso habían oscurecido protección de su banco en lugar de sacarla a la luz. Lo que el mes pasado había descartado como “tempestad en un vaso de agua“ se había convertido en una humillación multimillonaria. ¿Su banco pudo haberse ahorrado mucho dinero y vergüenza si Dimon hubiera visto entonces esas posiciones al desnudo?

Dimon admite haber sido demasiado complaciente. Pero este punto afirma mi creencia de que los líderes deben “ir a la fuente“ incluso antes de recurrir a su mejor gente. Ver los datos no refinados puede tener un enorme impacto en la percepción ejecutiva. La intención no es minimizar la importancia del análisis. Pero cuando las tempestades amenazan con abrumar sus vasos de agua, nada crea más rápido una conciencia situacional que ver con los ojos lo que sus expertos intentan sintetizar. Por algo los grandes chefs visitan los huertos y mercados que proveen sus restaurantes.

Hay una diferencia cultural y personal entre esta microadministración y estar enfermo de control. En el primer caso, los líderes como Dimon van a la fuente para poder ver y escuchar mejor; los enfermos de control sólo lo hacen para recordar a la gente quién dirige la orquesta.

Sí, pudiera parecer vagamente desconfiado de su gente al insistir en una dieta de datos crudos en lugar de las presentaciones ricamente preparadas con nutritiva analítica. El mensaje central podría restar autoridad a parte de su personal.