Tratar a la IA como empleado puede reducir el control sobre sus errores
miércoles, 16 de septiembre de 2026
Los participantes tuvieron 13% más probabilidades de expresar incertidumbre sobre su identidad profesional cuando la IA era presentada como compañero
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La inteligencia artificial dejó de ser solo una herramienta para ejecutar tareas y empieza a ocupar espacios dentro de las estructuras empresariales.
Algunas compañías incluso ya la presentan como un “empleado” o compañero de equipo, pero ¿qué pasa cuando una máquina recibe un lugar dentro del organigrama?
Una investigación publicada por Harvard Business Review analizó este fenómeno a partir de un experimento con 1.261 gerentes, directores y ejecutivos de recursos humanos y finanzas de Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea.
El estudio comparó cómo reaccionaban ante trabajos atribuidos a una herramienta de IA, a un empleado humano y a un empleado de IA.
Los resultados muestran que presentar a la IA como un empleado puede modificar la forma en que los trabajadores asumen la responsabilidad, revisan los resultados y perciben su propio papel dentro de las organizaciones.
Uno de los principales cambios apareció en la responsabilidad. Cuando la IA era presentada como empleado, la responsabilidad personal de los participantes cayó nueve puntos porcentuales, mientras que la atribuida al sistema aumentó ocho puntos.
El hallazgo adquiere relevancia porque los agentes de IA pueden ejecutar tareas de manera autónoma, pero no pueden asumir responsabilidad empresarial por sus decisiones.
Por eso, los investigadores plantean que debe existir siempre un responsable humano claramente identificado.
La forma de presentar la IA también modificó la manera en que los gerentes revisaban su trabajo. Los participantes hicieron 44% más solicitudes de revisión adicional cuando el resultado provenía de un “empleado de IA” frente a una herramienta de IA.
Sin embargo, una mayor revisión no significó necesariamente un mejor control. Los gerentes que revisaron documentos atribuidos a empleados de IA detectaron 18% menos errores que quienes evaluaron resultados presentados como producto de una herramienta.
Entre los errores incluidos en el experimento había inconsistencias de información, cálculos incorrectos y problemas de lógica.
Por ejemplo, un documento señalaba que un contrato reducía costos, mientras la hoja de cálculo mostraba un aumento en los gastos.
El estudio también encontró efectos sobre la percepción de los trabajadores. Los participantes tuvieron 13% más probabilidades de expresar incertidumbre sobre su identidad profesional cuando la IA era presentada como compañero o empleado.
A esto se sumó un aumento de 7% en la preocupación por la seguridad laboral y una caída de 10% en la confianza sobre el uso que las empresas darían a la IA. La incorporación de agentes, por tanto, también modifica la percepción que tienen los trabajadores sobre su propio papel.
La investigación tampoco encontró que humanizar a la IA aumentara de manera significativa la intención de adoptarla. Los resultados apuntan a que la adopción depende más de las expectativas de los directivos y del ejemplo que dan al utilizar estas herramientas.
Por eso, los investigadores plantean que las empresas deberían rediseñar los flujos de trabajo en lugar de limitarse a incorporar agentes de IA como si fueran nuevos trabajadores.
Esto implica definir qué puede hacer un sistema por cuenta propia y en qué momentos debe intervenir una persona.
Otro de los puntos centrales es que un agente no necesariamente debe ocupar el lugar de un empleado específico.
Un mismo sistema puede participar en varios procesos y equipos, por lo que las empresas pueden diseñar agentes alrededor de tareas y flujos de trabajo, y no necesariamente alrededor de cargos humanos.
Por último, la investigación concluye que el reto para las empresas no es decidir entre trabajadores humanos o inteligencia artificial, sino establecer cómo se dividirá el trabajo entre ambos.
Con la IA asumiendo más tareas operativas, el criterio, la supervisión y la responsabilidad humana adquieren un nuevo papel dentro de las organizaciones.