Uno de cada cinco jóvenes de la generación Z ha llevado a sus padres a una entrevista laboral
miércoles, 5 de agosto de 2026
Cada vez son más frecuentes las llamadas de padres a gerentes de recursos humanos para preguntar por el estado de un proceso de selección
La independencia profesional de la generación Z parece estar llegando acompañada, literalmente, por sus padres. Un estudio de la plataforma de empleo Zety reveló que uno de cada cinco jóvenes de esta generación ha asistido a una entrevista laboral con alguno de sus padres, una tendencia que refleja el creciente involucramiento de las familias en los primeros pasos de sus hijos dentro del mercado laboral y que ha comenzado a generar preocupación entre reclutadores y especialistas en recursos humanos.
La participación de los llamados "padres helicóptero" va mucho más allá de acompañar a sus hijos a una entrevista. Según testimonios de responsables de contratación recopilados por The Wall Street Journal, cada vez son más frecuentes las llamadas de padres a gerentes de recursos humanos para preguntar por el estado de un proceso de selección, solicitar una oportunidad laboral en nombre de sus hijos, reclamar por evaluaciones de desempeño e incluso justificar ausencias o incapacidades de empleados adultos. En algunos casos, los padres permanecen fuera de cámara durante entrevistas virtuales para intervenir o asesorar a los candidatos.
Para los profesionales de recursos humanos, este fenómeno puede enviar un mensaje equivocado a las empresas. Hay reclutadores que afirman que este tipo de intervenciones genera dudas sobre la autonomía del aspirante y alimenta el temor de que los padres continúen interfiriendo una vez el joven sea contratado.
No obstante, algunos padres defienden este acompañamiento al considerar que responde a un mercado laboral cada vez más competitivo y complejo para quienes buscan su primer empleo. En muchos casos aseguran que solo intervienen cuando sus hijos enfrentan situaciones de ansiedad, ambientes laborales difíciles o necesitan ampliar su red de contactos. Para ellos, estas acciones representan una extensión del apoyo familiar que históricamente ha existido durante el ingreso al mundo profesional.
La tendencia ha alcanzado tal nivel que fue uno de los temas discutidos durante la conferencia nacional de la Society for Human Resource Management, Shrm, en Estados Unidos. Allí, más de la mitad de los profesionales consultados aseguró haber recibido llamadas de padres de jóvenes empleados o haber presenciado su participación en entrevistas de trabajo. Ante este escenario, algunas organizaciones incluso han implementado espacios específicos para resolver las inquietudes de las familias y evitar que estas intervengan directamente en los procesos de selección.
Aunque el acompañamiento de los padres parte, en muchos casos, de la intención de ayudar, especialistas en talento humano coinciden en que el desarrollo profesional exige que los jóvenes aprendan a afrontar por sí mismos entrevistas, evaluaciones y conversaciones laborales. Incluso algunos integrantes de la propia generación Z consideran que estas prácticas han contribuido a reforzar el estereotipo de que necesitan supervisión constante, cuando la mayoría busca construir una carrera basada en su propio mérito e independencia.