Vacaciones ¿Por qué concederlas y tomarlas?

Muchos son los empleados y directivos que se resisten a salir de vacaciones porque sienten que si se alejan por unos días del trabajo, la empresa va a descomponer.

Consideran que solo ellos pueden desarrollar determinadas labores y creen que si se van, a su regreso van a encontrar centenares de problemas, temas represados y asuntos mal resueltos, que tendrán que corregir. Si usted siente que este es su caso, seguramente ha obviado preparar un reemplazo, bien porque no quiere perder el control de los asuntos que tiene a cargo, o porque sencillamente no quiere que nadie se inmiscuya en sus dominios.

¿Pero qué pasaría si mañana usted se enferma, sufre un accidente grave o sencillamente deja de existir? En esa lamentable eventualidad, la empresa se vería en serias dificultades para retomar su trabajo, conocer el estado de los asuntos a su cargo y localizar los documentos pertinentes. Tenga la seguridad de que en ese momento, nadie le va a agradecer su desmedido celo y dedicación al trabajo y tarde habrán comprendido la necesidad de preparar reemplazos que estén al tanto de lo que sucede en cada área de la compañía.

Pero más allá de lo descrito en el caso anterior, tenga en cuenta que para la salud mental de todos los trabajadores, es imprescindible poder hacer un alto en el camino y dedicar un tiempo a replantear objetivos y metas, lo cual es muy difícil hacer en medio de una rutina que lo absorbe y no lo deja pensar. La creatividad surge precisamente cuando logramos alejarnos de lo cotidiano para ver las cosas desde ángulos diferentes y con perspectivas distintas.

Su negativa a tomar vacaciones puede obedecer también a que el trabajo se ha convertido para usted en lo que más le proporciona verdadera satisfacción, caso en el que podría afirmarse que usted se ha convertido en adicto al trabajo o “workaholic”, como suele llamársele. Si es así, eludirá el tema de las vacaciones con mil excusas y pretextos y cuando finalmente se vea obligado a salir, lo hará cargado de documentos; dejará a todos su dirección de correo electrónico y número celular, para que puedan localizarlo en cualquier momento y soñará con que le soliciten regresar anticipadamente.

Pero las vacaciones son necesarias por muchas otras razones y una de las más importantes es la familia. En un mundo tan agitado y con tantos inconvenientes de transporte y horarios diferentes, padres e hijos comparten cada vez menos tiempo y actividades juntos, y esto hace que las relaciones se debiliten. En la medida de lo posible, las vacaciones deben tomarse en forma continua, para que el trabajador pueda desconectarse totalmente de sus funciones y descansar. Cuando los períodos de vacaciones se fraccionan y el descanso se acorta, el empleado no consigue desprenderse completamente de sus obligaciones.

Otra razón importante para exigir que los empleados salgan a disfrutar del merecido descanso anual, es que, al abandonar sus puestos de trabajo, en manos de reemplazos, es común que salgan a la luz triquiñuelas y fraudes que se pueden estar presentando en la compañía. La ausencia de quien está cometiendo un ilícito, facilita su detección.

Es necesario dedicar un tiempo a cada cosa y tener presente que lo laboral es un aspecto muy importante de la vida, pero no el único. Un ser integral, es aquel que consigue balancear su tiempo para poder disfrutar de su familia y amigos, practicar un deporte, realizar actividades lúdicas y reponerse de la pesada carga y tensión del trabajo y para ello no hay nada como unas buenas vacaciones.

No suprima el descanso a cambio de dinero

Aunque muchos trabajadores solicitan a la empresa que les reconozca en dinero parte de los 15 días de descanso a los que tienen derecho por año, (la legislación establece que en casos muy especiales se puede compensar en dinero hasta la mitad del tiempo), es poco conveniente hacerlo, porque lo que más necesitan trabajador y empresa, es que el empleado se recupere física y mentalmente.

Fernando Albán Díaz del Castillo