La realidad productiva
En el pasado mes de Julio el Dane dio a conocer un enorme y maravilloso trabajo, muy importante para quienes queremos conocer lo que, en realidad, es nuestra economía productiva: el Censo Económico Nacional Urbano (Cenu). Para resumir, por primera vez en décadas, y durante muchos meses, unas 9.000 personas entrenadas encuestaron a mas de 2 millones de negocios ubicados en mas de 1000 municipios del país, buscando conocer la esencia de lo que es su actividad económica, día a día: que hacen, cuanta gente trabaja en el empeño, cuánto facturan, cómo facturan, que relación tienen con las instituciones formales del Estado, cómo se financian, y un largo etcétera.
Lo primero es decir que, ni de lejos, se trata de un censo económico en sentido estricto, lo cual no le resta el enorme mérito que tiene la tarea. Me explico. Primero, los 2 millones de negocios analizados no son todos los que hay en el país, son apenas los visibles, no se incluye, por ejemplo, a un negocio familiar sin “letrero”, ni a los negocios sin domicilio fijo que vemos ambulando todos los días.
Segundo, de los 2 millones de establecimientos analizados, solo 875 mil dieron información sobre sus ingresos. Tercero, los datos de estos 875 mil negocios colombianos son referidos al año 2023, aunque en muchos casos, los encuestadores visitaron el negocio entre 2024 y 2025, varios meses después, así que no solo mucha información depende de la memoria de los encuestados, sino que también el resultado se ve afectado por el hecho de que casi la mitad de los negocios (47.4%) tenían menos de un año de creados en el momento de la encuesta.
No obstante todo lo anterior, el esfuerzo que ha hecho el Dane es admirable, no solo levantando esta información, sino muy rápidamente poniéndola a plena disposición de la ciudadanía, aclarando que aun es preliminar.
Empecemos por la realidad de lo que es un negocio urbano en este país. El Cuadro 1 muestra el número de personas que trabajan en los negocios urbanos y el Cuadro 2 complementa la cosa, mostrando la realidad en términos de ventas. La conclusión: casi el 90% de los negocios emplea a 5 o menos personas y factura menos de $42 millones al mes. Mas de la mitad no factura lo necesario para siquiera pagar un salario mínimo legal vigente.
El Cuadro 3 muestra la realidad del empleo en los negocios del país, dejando claro que las empresas con mas de 100 empleados, algo mas del 1% de las entidades, ocupan a la mitad de las personas que trabajan.
La pregunta interesante es: que porción de las ventas totales representan esta entidades “grandes”?
Desafortunadamente, este cruce no es fácil de hacer dado el diseño del censo, pero si podemos aproximar una respuesta.
Si suponemos que las entidades están ordenadas de idéntica manera en materia de ventas y en materia de empleo, llegaríamos a la conclusión de que, al tiempo que emplean a la mitad de los trabajadores, esta entidades “grandes” generan alrededor del 90% de las ventas, mientras que las que emplean a la otra mitad de los trabajadores urbanos genera el 10% de las ventas. Dos mundos completamente diferentes, el mundo uno y el mundo dos .
Si la brecha enorme entre las 10 mil entidades del mundo uno y las restantes 860 mil del mundo dos, súbitamente se cerrara, y todos los trabajadores del mundo dos migraran mágicamente al mundo uno, los efectos en el bienestar serían sustanciales. Este ejercicio, para valores alternativos de la brecha entre los dos mundos, se presenta en el Cuadro 4.
Por supuesto, la magia no existe y el Cuadro 4 --que estima saltos hasta de 70%-- es un ser puramente imaginario. Lo que si está sugerido es que, entre las tareas necesarias para crecer, el país tiene que lidiar con esa pequeñez empresarial que lo tipifica, inventando maneras de convertir el ser imaginario en una nueva realidad productiva.