Gracias, David Vélez
Leo que este diario le otorgó el galardón de Empresario del Año 2025 al fundador de Nubank, David Vélezu. Un par de comentarios. Primero, más que merecido este galardón para este colombiano expatriado que tanto bien les ha hecho a las clases menos favorecidas de Latam, al haber logrado implementar una plataforma bancaria digital que le ha permitido a cientos de millones de latinoamericanos tener acceso a la bancarización, que viene siendo uno de los primeros requerimientos que tienen los sistemas económicos para avanzar en la formalización de la economía y, con ello, la mejora estructural de los indicadores sociales.
Me cuenta Grok que en este momento Nubank les presta servicios financieros a un estimado de 131 millones de latinoamericanos. Segundo, sentí un tremendo fresquito al oír el tremendo discurso que se echó David en la premiación del Empresario del Año.
David Vélez nos habló sobre el potencial de Colombia, sobre el papel del sector privado y, lo más importante de todo en mi opinión, la importancia del capitalismo para generar innovación y oportunidades. Sobre el potencial de Colombia, David argumentó lo siguiente: “Veo a un país con un potencial extraordinario que está esperando a ser liberado”. Ese potencial no depende del gobierno, sino principalmente del dinamismo del sector privado.
Como muchos saben, todos los países del mundo que han intentado avanzar en la mejora de los indicadores sociales a través de, por ejemplo, crear empleo público, han fracasado. El único camino viable al desarrollo sostenible es el de la implementación de la libertad, a todo nivel: de creencias, de lucro, de ideas y de ejecución. La planeación central NO funciona, e impresiona que en pleno 2026 aún exista gente que defienda ese camino tan retrógrado.
Vélez señaló que el progreso económico surge cuando las personas pueden emprender, competir y crear valor sin excesiva burocracia. David enfatizó que el desarrollo de un país proviene principalmente de la iniciativa privada. En sus palabras: “Ese es el motor… el sector privado colombiano, operando con libertad, compitiendo con integridad y creando valor para la sociedad”.
Para Vélez, el verdadero poder transformador no está en un solo empresario, sino en millones de personas que deciden emprender y crear valor. Vélez también criticó el exceso de regulación. En sus palabras, “las fallas que atribuimos al libre mercado son casi siempre fallas de un mercado que no es lo suficientemente libre”. El símil que utilizó para explicar el efecto perverso que tienen los controles de precios en el mercado del crédito y la escasez de comida en los supermercados en los países que controlan los precios me pareció extremadamente adecuado para que los ciudadanos que son ajenos a los conceptos de la economía logren entender esa realidad.
Nos contó el fundador de Nubank que, a pesar de los avances vistos en los últimos años, 65% de los colombianos aún NO tiene acceso al mercado formal de crédito, obligando a más de 11 millones de personas a que sigan recurriendo al “gota a gota”, con tasas extremadamente altas.
David Vélez es un tipo centrado y, por lo tanto, también tiene la capacidad de entender que el Estado cumple funciones esenciales en la economía y la sociedad, entre otras: (1) garantizar el Estado de derecho, (2) proteger los derechos de propiedad, (3) hacer cumplir los contratos y (4) invertir en educación e infraestructura. Pero el mensaje realmente relevante de David a la sociedad es que el Estado debe ser el impulsor del sector privado, no el obstáculo.
En este mundo “woke” se ha vuelto moda argumentar que los problemas de este planeta se deben al exceso de riqueza que hoy se concentra en las manos de algunos. Difiero completamente: el problema viene siendo que esos emprendedores no logren llegar a ser aún más pudientes por culpa de la intervención empobrecedora del Estado. Si estuviese en mis manos, yo eximiría de cualquier carga impositiva a los generadores de empleo.