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Paloma: democracia sostenible

Alfredo Sarmiento Narváez

La sostenibilidad de la democracia en Colombia está en jaque. Violencias y corrupciones amancebadas, y propuestas estridentes de refundación del ordenamiento constitucional, están al acecho.

La ciudadanía, con pundonor republicano, debe estar en permanente estado de vigilia constitucional y, con su voto, el próximo 31 de mayo, puede dar un mandato presidencial para rectificar el camino.

Es necesario, posible y urgente un liderazgo presidencial firme, sin rigidez; sereno, sin quietismo; con carácter, sin estridencias ni altanerías.

Un liderazgo capaz de conformar equipos incluyentes y competentes; popular sin populismo, ni tonos caudillistas, apocalípticos o mesiánicos; desenfadado, sin frivolidad.

Un liderazgo presidencial capaz de comunicar de manera asertiva, con más sustantivos y menos adjetivos y adverbios, que contribuya a crear comunidad de propósito como país y comunión de sentido como nación.

Un liderazgo que promueva la libertad creativa y responsable, sin caer en las trampas del libertinaje hiperindividualista; promotor de una diversidad digna, sin igualitarismos colectivistas, que materialice solidaridades capaces de resistir la prueba ácida de la diversidad, superando fraternidades de identitarismos sectarios.

Un liderazgo que reconozca que la ética, el derecho y la política son un trípode clave para abocar los complejos retos de la nación. El país no resiste más las narrativas y acciones del derecho sin ética ni de la política sin ética.

Un liderazgo que haga de la paz y la convivencia un propósito de país y no un instrumento al servicio de facciones políticas sectarias.

Una paz que supere modelos de justicia “transaccional” al servicio de victimarios que se mimetizan en el delito político buscando impunidad.

Una paz que evite cualquier forma de justicia premial para lavar activos mal habidos por narcotraficantes, capos de la minería ilegal y corruptos. Un liderazgo presidencial que, con seguridad democrática, avance hacia una democracia sostenible.

Una democracia sostenible que integre sostenibilidad económica, social, ambiental, energética y alimentaria; sostenibilidad jurídica; seguridad y defensa sostenibles; y conectividad física y digital igualmente sostenible.

Un liderazgo presidencial con visión integradora de Estado, sociedad civil y persona. Un Estado musculoso y ágil, sin grasa burocrática ni síntomas de raquitismo; al servicio solidario y subsidiario de una sociedad civil empoderada, con espacios de autonomía, y de personas que agencian su propia dignidad y la de sus conciudadanos.

Un liderazgo que anime alianzas público-privadas-comunitarias, a pequeña, mediana y gran escala, para atender temas de interés común.

Paloma Valencia reúne los criterios anteriormente expuestos. Colombia la ha visto lograr un alto grado de consistencia y coherencia en el cumplimiento de sus responsabilidades privadas y públicas, lo que la hace una persona ejemplar.

Al llevar a Juan Daniel Oviedo como fórmula vicepresidencial, Paloma comunica al país que la disciplina, el estudio, el conocimiento y el trabajo son condiciones y virtudes necesarias para abocar los temas de interés nacional.

Mi poder constituyente, a través del voto, va con Paloma y Juan Daniel: sentido común para el bien común.

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Elecciones 2026 - Precandidatos presidenciales - Paloma Valencia