Analistas 23/07/2026

Control de empresas y diseño adecuado

Andrés Guillén G.
Socio director Guillen & Guillen Abogados

En buena hora, la Superintendencia de Sociedades ha seguido reforzando el tratamiento de las situaciones de control y los grupos empresariales.

En efecto, la última actualización de la Circular Básica Jurídica hace énfasis en estos asuntos. Hoy es absolutamente necesario, por seguridad y transparencia y para evitar sanciones, inscribir las situaciones de control y los grupos empresariales que efectivamente se configuren. Es, además, una obligación legal. El objetivo es brindar transparencia y claridad sobre los verdaderos controlantes de las empresas, determinar sus responsabilidades y contribuir a la lucha contra el fraude y el lavado de activos, así como evitar perjuicios a terceros. Por todo esto, la revelación de la situación de control es un tema de interés público.

Es común y, además, lícito encontrar diseños societarios que no se crean con el fin de defraudar a terceros, sino como estrategia para el desarrollo adecuado y eficaz de diferentes negocios, estén relacionados o no. Esto ofrece ventajas como la diversificación de riesgos, la optimización tributaria, la claridad e identidad de los negocios, la posibilidad de complementarlos y la adopción de una visión estratégica común. Para que haya una situación de control no es necesario que existan varias sociedades, pues el controlante también puede ser una persona natural.

Hay control cuando el poder de decisión de una sociedad se encuentra sometido a la voluntad de otra persona, natural o jurídica, de manera directa o indirecta. El control no lo ejerce necesariamente quien tiene formalmente la mayoría para tomar decisiones. Quien resulta relevante es aquel que cuenta con la facultad efectiva de decidir, sea de manera evidente, perceptible o tácita. Así, encontramos ciertas presunciones de control: el control interno por participación, cuando se posee más de 50% del capital; el control interno por el derecho a emitir los votos constitutivos de la mayoría mínima decisoria o los necesarios para elegir a la mayoría de los integrantes de la junta directiva; y el control externo, cuando se ejerce una influencia dominante en las decisiones de los órganos de administración, entre otros casos.

El grupo empresarial se configura cuando, además de la situación de control, hay unidad de propósito y dirección, es decir, cuando las entidades persiguen un objetivo común determinado por la matriz o controlante en virtud de la dirección que esta ejerce. Elementos como un objeto social similar, la composición del capital por los mismos asociados o la administración conjunta de las sociedades pueden servir como indicios para establecer su existencia, pero no bastan por sí solos. La configuración de un grupo empresarial conlleva un elemento subjetivo y uno objetivo.

Todo lo anterior deriva en la obligación de revelar e inscribir la situación de control o el grupo empresarial. Su incumplimiento puede dar lugar a investigaciones y sanciones, especialmente de carácter económico.

Iniciar una empresa o un emprendimiento de forma equivocada es un error que genera problemas y mayores costos. Diseñar adecuadamente la estructura societaria es fundamental para cualquier emprendimiento. Pero no basta con usar formatos, estatutos o modelos preestablecidos. Es conveniente y necesario elaborarlos conforme a las necesidades particulares de cada negocio y estructurarlos de tal manera que, según la voluntad de los asociados, el interés de la empresa y el marco de la ley, se logre una conformación óptima del esquema legal. Esto no solo evita problemas, sanciones y pleitos, sino que también disminuye costos y favorece el desarrollo del negocio.

Hay personas que, por un ahorro mal entendido, usan formatos o copian estatutos. Esto equivale a automedicarse: como ocurre con ciertos medicamentos, puede solucionar temporalmente el problema, pero, a la hora de la verdad, termina causando mayores dificultades y costos.

Remate. ¿Cuándo entenderán las cámaras de comercio que son un punto de apoyo para el empresariado y no un obstáculo kafkiano que impone toda clase de trabas para el registro y cobra tarifas desproporcionadas? ¿Cuándo entenderán que viven del empresariado y que deben apoyarlo, en lugar de convertirse en un costo injustificado y excesivo, como sucede con las tarifas actuales?

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