Síganos y léanos en Google Discover
Por sexto mes en el año, la inflación anual volvió a acelerarse, consolidando un 2026 marcado por presiones inflacionarias persistentes. En agosto, la variación anual del Índice de Precios al Consumidor (IPC) se ubicó en 6,24%, por encima del 6,03% de julio y del 5,10% de agosto de 2025. Es el registro más alto en los últimos 25 meses, desde julio de 2024 (6,86%). El resultado sorprendió al mercado, que anticipaba una inflación anual de 6,10% según la mediana de expectativas de los analistas. Con esto, la inflación se aleja aún más del retorno hacia la meta del Banco de la República.
Al desagregar por categoría, los servicios y los alimentos explicaron conjuntamente el 73% de la variación anual de la inflación en agosto. Los servicios aportaron 3,34 puntos porcentuales (pp) a la inflación total, con una variación anual de 7,2%. Dentro de esta categoría, el mayor aporte provino de las comidas en establecimientos de servicio a la mesa (0,7pp), seguido del arriendo imputado (0,6pp) y el arriendo efectivo (0,5pp). Los alimentos, por su parte, aportaron 1,3pp a la inflación total, con una variación anual de 6,1%. Los alimentos procesados lideraron el impulso, cuya inflación anual alcanzó 4,7%, mientras que los perecederos aportaron 0,5pp con una inflación anual de 10,6%.
Por su parte, los regulados aportaron 1,2pp y los bienes 0,6pp a la inflación anual de agosto. Dentro de los regulados, los mayores aportes provinieron del transporte urbano (0,5pp) y la electricidad (0,3pp). En bienes, los principales aportes vinieron de los productos farmacéuticos y los productos de limpieza, con 0,1pp cada uno.
Un análisis relevante del resultado de agosto es la aceleración de los precios de alimentos, que se ubicó por encima de lo previsto por la mayoría de los analistas (0,25% mensual). Esta aceleración llevó a que el indicador total de alimentos registragara una inflación anual de 6,1% en agosto, superior al 5,8% de julio. Si bien la aceleración es visible en la mayoría de los alimentos, su magnitud en el aporte difiere entre las distintas subcategorías.
Del registro anual de alimentos se destaca que las carnes y las frutas acumularon el 62% de la variación anual de esta categoría. En detalle, la carne de res lidera el aporte con 1,9pp a la inflación anual de alimentos. En el caso de frutas, las frutas frescas lideraron el aporte con 1,2pp a la inflación de alimentos, seguidas por las naranjas con 0,12pp. La tercera categoría de mayor aporte fue leche y derivados (0,94pp), con mayor aporte de la leche (0,65pp) y quesos y productos afines (0,25pp), seguida por legumbres (0,82pp), con mayor aporte de papas (0,9pp) y yuca (0,2pp).
Otras categorías aportaron en menor medida a la inflación de alimentos. Pan y cereales (0,36pp), otros alimentos (0,17pp), aguas y refrescos (0,16pp), aceites y grasas (0,06pp) y pescado (0,05pp) tuvieron aportes marginales, mientras que café, té y cacao (-0,04pp) y, en especial, azúcar y derivados (-0,20pp) fueron los únicos rubros que restaron a la inflación anual de alimentos.
Lo anterior evidencia un comportamiento acelerado de los precios de alimentos que impulsó el indicador total. Si bien este comportamiento puede responder a efectos estacionales, los precios de alimentos entran ya relativamente altos de cara a los próximos meses, donde podrían aumentar aún más por el efecto directo del fenómeno de El Niño fuerte. Este fenómeno climático impactaría principalmente el precio de los alimentos perecederos, y en menor medida, el de los procesados. Aumentos de precios que podrían encarecer el mercado de los hogares y también inducir o profundizar un ciclo de repunte de la inflación en los próximos meses.