El dinamismo de la economía colombiana continúa altamente concentrado en el sector terciario, que sigue apalancando el crecimiento frente a la trayectoria aún moderada de las actividades primarias y secundarias.
En mayo, el Indicador de Seguimiento a la Economía (ISE), en su serie original, se ubicó en 129,2 y registró un crecimiento anual de 4,1%. Si bien este resultado refleja una tracción positiva en todas las actividades, el principal motor continuó siendo el sector terciario, es decir, los servicios, con un crecimiento de 5,4% (gráfico 1). Este contribuyó con cerca de 4,0 puntos porcentuales (p.p.) al crecimiento anual del ISE durante el periodo.
En particular, se destacó el comportamiento de la administración pública y las actividades artísticas, que aportaron 2,8 p.p. al crecimiento del ISE -cerca de 68% del total- y presentaron una variación anual de 10,5%, la cifra más alta registrada desde abril de 2024, cuando fue de 12,6%.
Según el Dane, el resultado de la administración pública estuvo impulsado por el pago retroactivo del incremento salarial, el aumento de la prima de orden público, los procesos de ascenso y las nuevas vinculaciones en la rama judicial. Por su parte, las actividades artísticas y de entretenimiento se vieron favorecidas por el auge de los juegos de azar y las apuestas en línea, asociado a eventos deportivos de alto perfil como la Uefa Champions League, la Copa Libertadores, el Giro de Italia y la Fórmula 1. Asimismo, las actividades creativas y culturales recibieron el impulso de eventos de gran escala realizados en el país, como los conciertos de J Balvin y Ed Sheeran, el Baum Festival y el Festival de la Leyenda Vallenata.
En segundo lugar, se destacó el desempeño del sector de suministro de electricidad, gas, vapor y aire acondicionado, con un crecimiento de 5,8%, impulsado principalmente por el incremento de la demanda de energía eléctrica en un contexto de altas temperaturas y ante el fenómeno de El Niño pronosticado. Este comportamiento respondió a las temperaturas récord registradas en el país, las cuales alcanzaron picos históricos en ciudades como Valledupar, Santa Marta y San Andrés, lo que intensificó sustancialmente el uso de sistemas de refrigeración y aire acondicionado.
Por otra parte, las actividades secundarias -es decir, la industria y la construcción- registraron un crecimiento de 0,5% y aportaron 0,1 p.p. a la variación total del ISE. En el interior de la industria, el resultado estuvo favorecido por el buen desempeño de la coquización y la refinación de petróleo.
No obstante, este comportamiento fue parcialmente contrarrestado por la contracción de la fabricación de prendas de vestir, especialmente en el segmento de punto, afectada por los mayores costos laborales y el encarecimiento de los insumos importados. Asimismo, la confección se vio desestimulada por la menor demanda institucional, en un contexto de suspensión de proyectos de contratación estatal debido a la Ley de Garantías.
Finalmente, es importante destacar que las actividades primarias -agricultura y minería- mostraron una leve recuperación, con un crecimiento de 0,7%, tras la contracción de 2,6% registrada en abril. Este resultado se explica, en primer lugar, por el repunte del carbón, respaldado por una mayor producción en los departamentos de Cesar y La Guajira, así como por el incremento de la producción de petróleo en Meta y Casanare. A su vez, la explotación y extracción de oro reportó variaciones positivas, impulsada por las exportaciones hacia Italia y Canadá, en el caso del metal procesado, y hacia Perú, India y Emiratos Árabes, en el del mineral.
Por el lado del sector agropecuario, el desempeño estuvo respaldado por la floricultura, cuya demanda interna aumentó con motivo del Día de la Madre, y por el café pergamino, que registró un repunte en sus niveles de producción durante mayo. Finalmente, la actividad pecuaria mostró variaciones positivas, con un comportamiento destacado en la producción de aves de corral y la ganadería bovina.