Analistas 17/07/2025

F1, una clase maestra en branding

Camilo Salah
Vicepresidente de Marketing para América Latina de MiQ

Hace unos días vi la nueva película de la Fórmula 1 y aunque no terminó de convencerme como espectador, pues esperaba mayor tensión dramática, es imposible no reconocerla como un hito en términos de marketing y branding.

El desarrollo de la película comenzó en diciembre de 2021 con el director Joseph Kosinski, el guionista Ehren Kruger y el productor Jerry Bruckheimer al frente del proyecto; estos tres últimos habían trabajado juntos en la espectacular Top Gun: Maverick (2022), lo que anticipaba un tratamiento visual y narrativo ambicioso.

Además con la producción musical de Hans Zimmer y una selección de canciones muy bien curada.

Lejos de ser una simple historia sobre automovilismo, F1 representa un ejercicio estratégico de integración de marcas a gran escala. La creación de la escudería ficticia Apxgp fue el vehículo para que Apple Films, junto a Jerry Bruckheimer y Brad Pitt, construyera una narrativa donde más de una docena de marcas reales se incorporan con mucha naturalidad. Mercedes-AMG, IWC, Heineken, Expensify, EA Sports y Oracle entre otras que no aparecen como publicidad invasiva, sino como elementos orgánicos de un entorno que resulta familiar para los seguidores de la F1.

En términos financieros, el proyecto es igualmente notable. Solo en patrocinios directos se recaudaron más de US$40 millones, cubriendo una parte significativa del presupuesto de producción, que ronda los US$300 millones. A esto se suman las activaciones cruzadas: relojes de edición especial de IWC, colecciones de ropa de Tommy Hilfiger con el branding de Apxgp, y un Mercedes GT de edición limitada con los colores del equipo ficticio. Este tipo de colaboraciones reflejan cómo una película puede convertirse en una plataforma de activación para marcas globales.

Apple, por su parte, confirma su dominio en el arte del product placement. Ya había mostrado su enfoque en series como House of Cards o Sense8, donde sus dispositivos se integraban en la narrativa. En esta ocasión, el reto era mayor: no solo coordinar la aparición de sus propios productos, sino orquestar un despliegue de marcas premium en un contexto auténtico. Rodada durante fines de semana de carreras reales y con acceso a paddocks y circuitos, la película logra transmitir una sensación de realismo que otros intentos cinematográficos sobre deportes han carecido.

Si bien la trama no alcanza el nivel esperado por algunos aficionados, desde una perspectiva de marketing, F1: The Movie es un caso de estudio sobre cómo las marcas pueden insertarse en el entretenimiento para conectar con audiencias complejas y generar asociaciones aspiracionales. Vivimos en una era donde los consumidores son cada vez más difíciles de alcanzar por canales tradicionales, y este tipo de integraciones ofrece un camino viable y efectivo.

Más que un producto cinematográfico distintivo, para mí esta película se consolida como un experimento de colaboración entre industria del entretenimiento y marcas, marcando un precedente sobre el rol que pueden jugar en el futuro de la comunicación comercial.

TEMAS


Análisis - Fórmula 1 - Carros