Gracias a Dios ya pasó la primera fase del proceso electoral 2026, la cual estuvo marcada por la tranquilidad, un comportamiento adecuado y un resultado que demuestra que el país quiere retornar a los caminos del desarrollo, la productividad, la tranquilidad y la seguridad democrática que genera un gobierno digno, aunque han surgido algunas dudas.
Como dice el dicho, “dime con quién andas y te diré quién eres”, que más que eso es una absoluta realidad y demostración de lo que se es y se ofrece. En el mercadeo se ha aplicado para adelantar comunicaciones que sean verdaderamente efectivas. Los llamados referentes e influenciadores indican claramente qué clase de oferta se hace.
Lo mismo ocurre con las personas, como se ha explicado en los tratados sobre marketing personal. Y ante la próxima jornada para elegir un verdadero gobernante, vale la pena recordar el dicho, por los acompañantes y referentes de uno de los candidatos que aspiran, aunque en la hoja de vida del personaje no exista el más mínimo merecimiento para ser el primer mandatario de la nación.
Cuando se trata de las comunicaciones mercadológicas de los anunciantes, las agencias y los medios que utilizan, hay que volver a mencionar lo afirmado por John Maxwell, quien afirmó que “todo y todos comunican y no se puede no comunicar”, porque “todo y todos hablan”.
La forma como se desarrollan las comunicaciones, es decir, el contenido, los medios y los referentes e influenciadores, indican con mucha claridad qué y cómo son las personas y las organizaciones, porque, a decir verdad, mucho se puede concluir de lo anterior, sobre todo en lo que se refiere a principios, creencias y valores de todos: anunciantes, agencias y medios, es decir, de todos los que conforman la red de comunicaciones.
El cómo también “habla” de lo que son quienes están involucrados en el proceso de comunicaciones de mercadeo. Los personajes, el lenguaje utilizado, las fotografías, la tonalidad y, en fin, la manera como se comunica lo que se desea transmitir son indicadores claros de lo que se es y de lo que se pretende con lo que se está comunicando. La entretención y el miedo, el uso del sexo, los contenidos confusos y hasta cierto punto engañosos, los tiempos, los colores y los mensajes ocultos o subliminales, para citar algunos aspectos, son “habladores” fuertes sobre quién y cómo se es. La utilización de personas y objetos dice mucho.
Tristemente, para no pocos en estas actividades de mercadeo, en todas las formas de aplicarlo, como en la política, lo que son y hacen las comunicaciones se rige por la filosofía de que el fin justifica los medios; y ello hay que dejarlo a la ética, la moral y la responsabilidad social que todos dicen tener como base de sus acciones.
Todo el proceso comunicacional debe indicar con claridad lo que se es, lo que se pretende y lo que puede esperarse. Como dice otro dicho que bien puede complementar lo expresado, “desde el desayuno se sabe cómo será la comida”, o sea que hay que tener en cuenta la historia, cuando existe, los acompañantes y los medios, siendo ello de máxima importancia cuando se trata de marketing político, porque está en juego la vida y el bienestar de todos.
Es, pues, muy claro, como tantas veces se ha dicho, que “dime con quién andas y te diré quién eres” es de aplicación en el marketing general y en todas las actividades de los seres humanos.