Malos perdedores y marketing público
Los malos perdedores en marketing, y en todo, son las personas que, ante la incapacidad de reconocer y aprender de las derrotas, culpan a otros o a factores externos, como la competencia y los algoritmos, desconociendo la desconexión destructiva que existió entre los miembros de sus equipos de trabajo.
Entre los varios errores que cometen los malos perdedores en el marketing podría decirse que algunos de los principales son echarse las culpas entre los diferentes participantes, leer e interpretar mal los datos y las informaciones amañándolos a conveniencia, creer que se cuenta con lo máximo y menospreciar a los demás competidores, restar importancia a lo que dice el mercado y creer ciegamente en lo que dicen los jefes sin escuchar a nadie.
Es exactamente lo que tristemente estamos apreciando en el campo del marketing público y del marketing político, faltando poco menos de un mes para que la construcción de la patria milagro inicie su creación. Malos perdedores que se niegan a aceptar lo que el mercado decide.
En pocos días estaremos en la jungla colombiana bajo la dirección de un tigre, que claramente supo leer lo que el mercado buscaba, y estaremos ante una acción de marketing público, poco común en nuestro medio, seguros de que comenzaremos a vivir dentro de los parámetros que para ello ofrece la actividad que genera y mantiene los mercados.
El padre del mercadeo moderno, Philip Kotler, dice que el marketing público aplica los principios comerciales de creación, comunicación, entrega e intercambio de valor al sector gubernamental y sin fines de lucro, teniendo como objetivo modificar conductas, promover servicios y satisfacer necesidades y deseos ciudadanos, logrando beneficios sociales en lugar de utilidades económicas.
Con la experta en marketing social Nancy Lee, plantea que el sector público debe adoptar estrategias de marketing para ser más eficiente y cercano a la población, buscando, entre otras cosas, promover cambios de comportamiento, tales como campañas de salud, educación vial o cuidado ambiental; fomentar el uso de servicios públicos, como las bibliotecas, el transporte público y los beneficios sociales; mejorar la participación ciudadana, el pago de impuestos, la colaboración comunitaria y el involucramiento en los programas sociales. También debe trabajar en busca de la construcción de una imagen institucional, generando confianza, transparencia y legitimidad en las instituciones gubernamentales.
Peter Drucker, el gurú de la administración, puso a pensar a más de uno con algunas de sus frases aplicables al marketing público.
“Lo más importante en la comunicación es escuchar lo que no se dice”.
“El problema en mi vida y en el de otras personas no es la ausencia de saber qué hacer, sino la ausencia de hacerlo”.
“Hacer la cosa correcta es más importante que hacer algo correctamente”.
“Hoy el conocimiento tiene poder. Controla el acceso a las oportunidades y a los avances.”
“No hay nada tan inútil como hacer con gran eficiencia algo que no debería haberse hecho en absoluto”.
“El liderazgo efectivo no trata de hacer discursos o ser gustado; el liderazgo se define por resultados, no por atributos”.
“Si quieres algo nuevo, tienes que parar de hacer algo antiguo".
“La eficiencia es hacer las cosas bien; la efectividad es hacer las cosas correctas”.