La visita y la economía
El presidente Petro se reunirá en los próximos días con el presidente Trump en un encuentro que tan solo hace días parecía imposible. Ya ha anunciado el presidente colombiano cuál será su compañía en el viaje y todo indica que además de los temas obvios de narcotráfico y seguridad va también a abordar dos temas económicos fundamentales; el comercio y el petróleo.
En efecto la delegación que acompañará al presidente Petro, además de la Canciller, incluye al presidente de Ecopetrol, Ricardo Roa y al ministro de Minas Edwin Palma, ambos del mundo de los hidrocarburos y la ministra de Comercio, Diana Marcela Morales, lo cual supone que la reunión abordará temas relacionados con estas carteras, dado que la agenda fue previamente acordada con el secretario Marco Rubio y la canciller colombiana.
Es interesante esta situación ya que se reúnen a hablar de petróleo y gas dos mandatarios que han sido polos opuestos en esta materia. Mientras Petro abandonó por completo las nuevas exploraciones de petróleo y gas por razones ambientales, al punto que el país ha disminuido preocupantemente las reservas de petróleo y está abocado a la importación de gas, el presidente americano no cree en el cambio climático y toda su estrategia política y económica se base en la explotación de estos minerales (Pump Baby Pump).
¿Cuando el petróleo y el gas de Venezuela está en manos gringas qué le va a pedir Petro a Trump y qué le debería pedir?. Lo más obvio es que le va a pedir que le venda gas venezolano con el fin de afrontar la crisis ya que eso superaría el tema de sanciones que ha impedido que Colombia traiga el gas de Venezuela. También se tratará el tema de la venta que Ecopetrol está planeando de su participación en un proyecto de fracking con la Occidental en los Estados Unidos, lo cual según los expertos es el peor negocio que pueda hacer nuestro país, pero entendamos que el presidente lo que necesita es flujo de dinero para fortalecer las posibilidades del Pacto Amplio en la campaña. Lo que le debería pedir es muy sencillo, es que invite a las compañías petroleras gringas a invertir en nuevos desarrollos en Colombia y que Ecopetrol pueda incrementar su participación en el negocio de fracking.
También va la ministra de comercio en un momento en que la política de comercio del presidente Trump se reduce a los aranceles. Los productos colombianos están gravados con un arancel del 10% a pesar de existir un acuerdo de libre comercio y deberían entrar sin arancel. Dudo mucho que nuestra delegación logre que se elimine este arancel, aunque hay que razones de peso pues el déficit comercial de los Estados Unidos no es importante y somos además un socio estratégico. Ojalá lo logre. El problema es que el presidente Trump es un negociador y no entregará aranceles a cambio de nada y dado el interés geopolítico del norte lo que va a pedir es que Colombia baje la intensidad de las relaciones económicas con China dado que recientemente Colombia suscribió el acuerdo de la Franja y la Ruta. Ya veremos qué contesta el presidente, pero Colombia, que a diferencia de los demás países de Sur América no tiene a China como su principal mercado sino a Estados Unidos, debe ser cauteloso al momento de sacrificar mercados potenciales.
Es una visita importante para Colombia. No solo por la cooperación que pueda surgir en materia de narcotráfico y seguridad, sino por las implicaciones económicas que tiene la visita.