¿Cómo volver a creer en Facebook?

Diego A. Santos - diegosantos1978@gmail.com

La imagen de Facebook se rompió en mil pedazos. Ya no son solo los medios de comunicación los que han puesto a esta red social en el cadalso, sino también millones de usuarios, quienes miran hoy con sumo temor y desconfianza al descontrolado ‘monstruo’ creado por Mark Zuckerberg.

Los últimos meses han sido un suplicio. No ha habido semana en la que Facebook no haya estado en el ojo del huracán. Sin embargo, la gota que rebosó el vaso fue el episodio con Cambridge Analytica (CA), la empresa británica que accedió a la información de 50 millones de cuentas de Facebook, sin el consentimiento de éstas, para manipularlas con mensajes políticos para favorecer la elección de Donald Trump.

Por cuenta de este escándalo, el coloso social perdió más de US$60.000 millones, alrededor de un 6% de su valor total; en Twitter se volvió tendencia #DeleteFacebook (#BorrenFacebook); la Comisión Federal de Comercio de los Estados Unidos anunció que investiga a la compañía y el Congreso norteamericano, así como diputados europeos, citaron al fundador de Facebook a declarar.

A su vez, el fantasma de la regulación ronda más que nunca a esta red. Según ‘The Economist’, un Facebook regulado podría perder el 80% de su valor. Es decir, aproximadamente US$372.000 millones. Esta avalancha de malas noticias ha llevado a mucha a gente a preguntarse si llegó el fin de Facebook, la octava compañía más grande del mundo, con 2.200 millones de usuarios, 28 millones de ellos en Colombia.

La respuesta es negativa. Facebook es una empresa tan robusta que es prácticamente imposible que desaparezca. Más bien la pregunta que nos deberíamos estar haciendo es cómo vamos a volver a creer en una compañía que nos conectó con amigos del pasado, con familiares lejanos y nos comunicó con el mundo.

“Tenemos la responsabilidad de proteger sus datos. Si no podemos hacerlo, no merecemos tenerlos”, escribió Zuckerberg casi una semana después de que estallara el escándalo de CA, reconociendo la metida de pata.

Pese a la tardía e infantil excusa, Zuckerberg está hoy más acorralado que nunca y es hora de preguntarse si éste debería dar un paso al costado y darle las llaves de Facebook a alguien más responsable y consciente de la importancia de construir una empresa que vele por los datos de sus usuarios. Zuckerberg ha dado sobradas muestras de no importarle la protección de los datos. En algún punto entre 2003 y 2005 intercambió mensajes con un amigo al que le dijo: “si alguna vez necesitas información sobre algún estudiante de Harvard, sólo pregúntame. Tengo más de 4.000 correos, fotos y direcciones de estudiantes”.

“¿Cómo así?”, le preguntó su amigo. “No lo sé, la gente entrega toda su información. Son unos huevones”, respondió Zuckerberg, muestra un video reciente de la cadena Cnbc.

En 2007, Facebook mostró todas las compras que uno realizaba en internet en la línea de tiempo de los amigos. La respuesta a tal error fue una excusa similar a la actual. Los errores continuaron.

Es ante esta displicencia y arrogancia que Facebook tendrá que luchar. El año pasado ya perdió usuarios por primera vez en su historia. Veremos qué pasa en éste. Lo que está claro es que Facebook perdió la confianza del público y mientras Zuckerberg siga al frente, los dolores de cabeza seguirán creciendo. Hasta que se agote la paciencia de Wall Street.

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