Analistas

Un dólar artificialmente bajo: abundancia de divisas y fragilidad externa

Diego Gómez

Síganos y léanos en Google Discover

Las fluctuaciones del dólar en las últimas semanas contribuyen a una sensación de incertidumbre e inestabilidad cambiaria. La caída del dólar en Colombia durante 2025 y 2026 no parece corresponder a una mejora equivalente de la capacidad productiva, exportadora o fiscal del país. Por el contrario, coincide con un déficit comercial elevado, menores flujos de inversión extranjera directa y una creciente dependencia de recursos externos. Más que una moneda fortalecida por fundamentos sólidos, el peso estaría siendo apreciado por una oferta extraordinaria de divisas provenientes de remesas, deuda, inversiones financieras y operaciones del anterior gobierno, que, según el gerente del Banco de la República, tendrán que continuar en el actual para financiar un enorme déficit fiscal.

Las remesas constituyen el componente más estable de este fenómeno. En 2025 alcanzaron cerca de US$13.098 millones, 10,5% más que en 2024. Estos recursos llegan de manera continua, se convierten principalmente a pesos para financiar consumo y vivienda, y generan una venta persistente de dólares. En el primer trimestre de 2026, las transferencias corrientes netas sumaron US$4.178 millones, con un crecimiento anual de 8,6%. Su expansión reduce la presión que normalmente producirían el déficit comercial y los pagos de utilidades e intereses al exterior (Banco de la República, 2026).

El endeudamiento externo privado también suma. Cuando una empresa o entidad financiera obtiene un crédito en dólares, monetiza los recursos y los utiliza para cubrir gastos o adquirir activos internos, lo que aumenta la oferta de divisas. El carry trade realizado por residentes -endeudarse barato afuera para invertir en TES o CDT con tasas superiores- también está incidiendo. En el primer trimestre de 2026, los desembolsos externos netos del sector privado fueron de US$297 millones, por lo que este canal parece secundario frente a otros flujos (Banco de la República, 2026).

La actuación del gobierno tiene un efecto más visible. Durante el primer trimestre de 2026, aproximadamente US$3.859 millones de la inversión extranjera de cartera provinieron de bonos públicos colocados en mercados internacionales. A esto se suma la emisión externa por US$4.950 millones realizada en enero. Cuando la Tesorería convierte gradualmente esas divisas a pesos para atender gasto interno, introduce dólares al mercado y presiona su precio a la baja. Así, paradójicamente, el déficit fiscal puede apreciar el peso en el presente, aunque eleva las obligaciones futuras de servicio de deuda. El carry trade institucional completa el cuadro. El amplio diferencial entre las tasas colombianas y estadounidenses ha atraído capital hacia TES y otros activos en pesos. La inversión extranjera de portafolio pasó de cerca de US$3.113 millones en 2024 a US$19.871 millones en 2025; de este último monto, US$11.869 millones ingresaron al mercado local. Durante 2026, la apreciación cambiaria se sumó al rendimiento de los títulos, haciendo todavía más rentable vender dólares para comprar pesos (Banco de la República, 2026).

El resultado es un dólar deprimido por flujos que pueden ser cuantiosos, pero no permanentes. Si disminuyen las remesas, se frena el endeudamiento, el gobierno deja de monetizar emisiones, se reducen los ingresos ilícitos o los inversionistas desmontan posiciones de carry trade, la oferta de dólares podría contraerse rápidamente y generarse una devaluación súbita. Los actuales niveles del dólar deterioran la competitividad de los exportadores, los productores nacionales y los receptores de remesas. La tasa actual, por tanto, parece reflejar una abundancia financiera transitoria y una transformación estructural de la economía colombiana.
Alerta (no copiar): la última frase contradice la tesis de la columna, que sostiene que la apreciación no responde a cambios estructurales. Probablemente el autor quiso decir “…una abundancia financiera transitoria y no una transformación estructural…”. Conviene confirmarlo antes de cambiarlo.

TEMAS


Análisis - Dólar