La multimodalidad en la educación superior en 2025
El pasado viernes 31 de julio, el Ministerio de Educación Nacional hizo públicas las cifras consolidadas del sector correspondientes al año 2025. Confirmó que Colombia superó por primera vez los 2,7 millones de matriculados en educación superior: 2.723.364 estudiantes en 2025, con una cobertura bruta en pregrado de 56,55%, según la actualización del censo de 2018. La cifra sorprende si se tiene en cuenta que la población de 17 a 21 años disminuyó en 12.307 personas frente a 2024. Aun así, la matrícula en pregrado creció en 149.897 nuevas matrículas, es decir, un 6,39%.
Ese crecimiento se concentra en la educación superior pública, que sumó en todos los niveles de formación 143.845 nuevas matrículas -84,71% del total-, frente a 25.959 de la privada, que equivalen a 15,29%. Esto podría explicarse, al menos en parte, por la política de gratuidad en la universidad pública, aunque establecer una relación causal directa requeriría un análisis más detallado.
Otros datos relevantes son los siguientes: primero, la tasa de cobertura del género femenino en 2025 fue de 61,36%, con un crecimiento de 4,23 puntos porcentuales frente a 2024, y superior a la del género masculino, que alcanzó 51,83% con un crecimiento de 2,78 puntos porcentuales en el mismo período. Segundo, la tasa de tránsito inmediato a la educación superior subió de 45,94% a 47,91% entre 2024 y 2025. Este resultado, aunque sigue siendo insuficiente, es positivo, pues significa que a la juventud que egresa cada año de la educación media se le abre la posibilidad de ampliar su conjunto de capacidades -esas libertades reales para ser y hacer, que le permitan, como plantea el premio Nobel Amartya Sen (1998), elegir y llevar la vida que tiene razones para valorar.
Sin embargo, el dato que debería concentrar la atención del país es otro: la matrícula presencial creció apenas 1,03% (18.322 nuevas matrículas) y la modalidad híbrida (presencial-virtual), 158,59% (14.998 nuevas matrículas), mientras la virtual pura creció 23,02% (134.136 nuevas matrículas) y ya suma 716.857 matriculados en 2025. Esto es un crecimiento 7,32 veces mayor que la modalidad presencial y 8,94 veces mayor que la matrícula híbrida. En cuanto a las dos modalidades restantes, la distancia tradicional creció apenas 1,64% y la dual cayó un 32,74%.
Entre 2015 y 2025, la matrícula virtual creció 1.027,69%, lo que significa que hoy, al menos uno de cada cuatro universitarios colombianos estudia gracias a esta modalidad. Esto implica dos tareas urgentes para el nuevo gobierno: impulsar la multimodalidad por medio de las tecnologías del aprendizaje; y definir una política pública que permita a las instituciones de educación superior acelerar la transformación digital de sus currículos, junto con modelos de aseguramiento de calidad eficaces que garanticen que estos programas cumplan los más altos estándares.
Asimismo, debe fomentarse la multimodalidad en la educación superior pública, dado que hasta ahora el esfuerzo innovador en esta materia ha sido liderado principalmente por el sector privado. En últimas, considero que todos los esfuerzos que el nuevo gobierno adelante para impulsar un sistema de educación superior mixto y multimodal representarán una gran ganancia para Colombia.