Analistas 21/04/2026

Un modelo multimodal de capacidades para la educación superior

Diego Hernández Losada
Rector de la UAO

En los últimos cuatro años, la política de educación superior en Colombia se ha concentrado en fortalecer el sistema universitario estatal: expandir su infraestructura física, la planta docente, el financiamiento y el número de cupos con gratuidad. El propósito es acertado, pues ampliar el acceso a la educación superior es una deuda histórica; el método, sin embargo, no lo es. Al privilegiar un modelo de educación tradicional y unimodal, basado en la presencialidad y con exclusividad en la oferta pública, se desaprovecha el progreso tecnológico en la educación y, con ello, la multimodalidad, así como las capacidades acumuladas y de alta calidad con las que cuenta el sistema mixto de educación superior en Colombia.

En una era de transformación digital, innovación pedagógica y avances tecnológicos en la educación, seguir creyendo que, con aumento de infraestructura pública, se resolverán los problemas de la educación superior en el país es administrar el sistema desconociendo su realidad. Colombia tiene una tasa de cobertura en educación superior que en 2024 alcanzó 57,53%. Alcanzar 80% antes de 2030, que es la meta proyectada, es imposible con una ruta equivocada.

Colombia necesita dar un salto estratégico hacia la transformación digital en la educación superior. Y esto será posible solo si el gobierno nacional impulsa una política pública de articulación del sistema para llevar programas técnicos, tecnológicos y profesionales a territorios históricamente excluidos del sistema, mediante modalidades híbridas y virtuales de alta calidad, a través del sistema mixto que hoy -todavía- funciona muy bien. Esto podría comenzar de inmediato con una convocatoria nacional financiada por la Nación, las universidades, el sector productivo, las entidades territoriales y el Sistema General de Regalías. Es decir, necesitamos voluntad política para impulsar un modelo multimodal de capacidades para la educación superior que ya existe.

Algunos antecedentes exitosos de este modelo: Colombia Científica mostró que las universidades “ancla”, seleccionadas por su alta calidad, pueden articularse con universidades regionales, con fortalezas territoriales, públicas y privadas, para desarrollar capacidades de alto nivel.
Minciencias ha promovido alianzas exitosas entre universidades públicas y privadas para llevar la formación doctoral a los territorios. Y en el Valle del Cauca, DigiCampus ha demostrado que, con un liderazgo del gobierno departamental, la alianza entre universidades públicas y privadas permite llevar formación pertinente y de alta calidad a municipios que carecen de oferta universitaria. No se trata de experiencias aisladas; son prototipos de lo que podría ser la política pública nacional.

Hoy existen plataformas, pedagogías reflexivas y herramientas de inteligencia artificial que hacen posible lo que hace una década parecía inalcanzable. El país no puede seguir desperdiciando esta oportunidad. Si Colombia decide una gran transformación digital de la educación, empezando por la educación superior, podrá aprovechar este modelo multimodal de capacidades que, con tecnología, sumadas a las capacidades de los territorios y de todos los sectores de la economía, permitirá democratizar el acceso, cerrar brechas territoriales y convertir la educación en la gran palanca de desarrollo económico y social que necesita nuestra nación.

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Educación superior - ecosistemas digitales