Analistas 17/11/2023

Sostenibilidad y valor compartido en las empresas de servicios

La sostenibilidad empresarial se ha convertido en un tema de suma importancia en los últimos años y se refiere a la capacidad de una empresa para operar de manera rentable a largo plazo, teniendo en cuenta los aspectos económicos, sociales y ambientales de su negocio.

Generalmente se asocia con empresas productoras de bienes, en especial por el impacto ambiental y la huella de carbono que producen. Sin embargo, vale la pena incluir a las empresas de servicios porque no son ajenas a la responsabilidad con el planeta.

La medición de la huella de carbono en una empresa de bienes puede variar ampliamente según varios factores, como el tipo de bienes que produce, el tamaño de la empresa, los procesos de producción utilizados y la cadena de suministro involucrada.

Al igual que en el caso de una empresa de servicios, es difícil proporcionar un valor específico para la medición típica debido a la diversidad de la industria y las empresas dentro de ella. Por ejemplo, las industrias intensivas en energía como la producción de acero, cemento o químicos suelen tener una huella de carbono más alta en comparación con las industrias de bienes de consumo como la fabricación de textiles o productos electrónicos.

En cambio, la medición típica de la huella de carbono de una empresa de servicios puede variar considerablemente según varios factores, como el tamaño de la empresa, las actividades y operaciones específicas de la empresa, y la disponibilidad y calidad de los datos.

La huella de carbono de una empresa de servicios generalmente se expresa en toneladas de dióxido de carbono equivalente (tCO2e) por año. Esta medida incluye no solo las emisiones de dióxido de carbono (CO2), sino también otras emisiones de gases de efecto invernadero, como el metano (CH4) y el óxido nitroso (N2O), que se convierten en “equivalentes de dióxido de carbono” para facilitar las comparaciones.

Algunos estudios han calculado la huella de carbono promedio por empleado en diferentes sectores. Por ejemplo, según el estudio “The Carbon Footprint of Everything” realizado por Mike Berners-Lee, la huella de carbono promedio de un empleado en una oficina de servicios puede oscilar entre 2 y 10 toneladas de CO2e por año, dependiendo de diversos factores, como el consumo de energía, el transporte y los viajes de negocios.

En el contexto de las empresas de servicios como la consultoría, la sostenibilidad implica la adopción de prácticas y políticas que minimicen el impacto ambiental y por ende su huella de carbono, promuevan la equidad social y generen valor económico.

Por ejemplo, este tipo de empresas pueden reducir su consumo de energía y su huella de carbono mediante la implementación de medidas de eficiencia energética. Esto puede incluir la optimización de los sistemas de iluminación, calefacción, ventilación y aire acondicionado, así como la adopción de tecnologías más eficientes y el fomento del uso responsable de la energía por parte de los empleados.

La correcta gestión de los residuos es fundamental para minimizar el impacto ambiental de las empresas de servicios. Esto implica la implementación de prácticas de reciclaje, la reducción del consumo de materiales desechables y la promoción de la reutilización.

Además, las empresas pueden colaborar con proveedores que también adopten prácticas sostenibles en la gestión de residuos. También pueden contribuir con el fomento del uso compartido de vehículos entre los empleados y la planificación de rutas eficientes para reducir las emisiones de carbono y el uso de la bicicleta para lo cual puede proveer los espacios para su estacionamiento.

Las empresas de servicios pueden promover la sostenibilidad a través de la responsabilidad social corporativa. Esto implica adoptar un enfoque ético y transparente en todas las prácticas comerciales, incluyendo el respeto a los derechos humanos, el fomento de la diversidad y la inclusión, y la contribución positiva a la comunidad local a través de programas de voluntariado y apoyo a organizaciones sin fines de lucro.

Igualmente, la adopción de tecnologías innovadoras puede ayudar a las empresas de servicios a ser más eficientes y sostenibles. Por ejemplo, el uso de herramientas digitales puede reducir el consumo de papel y facilitar la comunicación y colaboración interna.

Además, quienes proveen servicios pueden educar a sus clientes sobre la importancia de la sostenibilidad y cómo pueden contribuir a través de sus elecciones y comportamientos. Esto puede incluir la promoción de servicios sostenibles, la comunicación clara sobre las prácticas sostenibles de la empresa y el fomento de la participación de los clientes en iniciativas de sostenibilidad, como la reducción de residuos o el uso responsable de los recursos.

Por su parte, el concepto de valor compartido en las empresas de servicios se refiere a la creación de valor económico al mismo tiempo que se abordan los desafíos sociales y ambientales. En lugar de ver la responsabilidad social como un gasto adicional o una actividad filantrópica separada, el enfoque de valor compartido busca integrar el impacto social y ambiental positivo en la estrategia central de negocio de una empresa.

Las empresas de servicios pueden generar valor compartido de varias maneras. Por ejemplo, el análisis de los desafíos sociales y ambientales puede revelar oportunidades de negocio para las empresas de servicios. Por otro lado, identificar una demanda creciente de servicios sostenibles o la posibilidad de ofrecer soluciones innovadoras para abordar problemas sociales específicos puede generar nuevos mercados y clientes.

También pueden colaborar con diferentes partes interesadas, como gobiernos, organizaciones no gubernamentales o comunidades locales, para abordar desafíos sociales y ambientales de manera conjunta. Esta colaboración puede generar beneficios mutuos, como el acceso a nuevos conocimientos, recursos y oportunidades de mercado.

Otra forma es promover prácticas sostenibles en su cadena de suministro, trabajando con proveedores que compartan los mismos valores y estén comprometidos con la responsabilidad social y ambiental. Esto puede incluir la evaluación y selección de proveedores éticos, la promoción de estándares laborales justos y la reducción del impacto ambiental en toda la cadena de valor de su negocio.

En suma, la sostenibilidad es una responsabilidad de cualquier empresa sin importar en el sector que esté y el cálculo de valor compartido es una oportunidad para potenciarla.

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