Analistas 18/11/2023

Cultivar oportunidades para cosechar futuro

Felipe González
Presidente de Nestlé Colombia

Colombia se encuentra en un momento económico crucial en el que la empleabilidad juvenil es un factor determinante para el desarrollo y la dinamización de la economía. Por eso, hoy es urgente crear alternativas de generación de ingresos que les permitan a los jóvenes encontrar oportunidades, no solo para tener un sustento, sino ser actores empoderados de la construcción país.

Las nuevas generaciones son un motor de innovación y creatividad; sin embargo, todavía existen desafíos para su vinculación al mercado laboral y la tasa de desempleo juvenil sigue siendo un reto. Según cifras del Dane, durante el primer semestre de 2023, más de 2,6 millones de jóvenes colombianos no estudiaban ni trabajaban y alrededor de 1,2 millones se encontraban sin empleo. Ante este contexto, son necesarias acciones efectivas desde el sector público y privado para revertir esta realidad.

Desde diversas industrias se apuesta por la innovación y generación de oportunidades de formación y empleo para los jóvenes. No obstante, uno de los sectores con más oportunidades para aprovechar su talento es el campo. Más aún cuando se tiene en cuenta que Colombia se ha posicionado como “una despensa para el mundo”, según la FAO.

Sin embargo, de acuerdo con el último censo agropecuario (2014), se calcula que la edad promedio de los agricultores del país es 53 años. Por eso, hoy la pregunta es: ¿cómo lograr que los jóvenes vean en el agro un proyecto de vida viable, al tiempo que se garantiza el relevo generacional? Uno de los caminos por fortalecer es el agroemprendimiento, que no solo les brinda a las nuevas generaciones una posibilidad de generar sustento para sí y para sus comunidades, sino que además promueve la consolidación de una fuerza laboral dispuesta a aprovechar toda la riqueza agrícola de Colombia.

Desde el gobierno, iniciativas como el Programa Nacional de Agricultura Familiar trabajan por este propósito a través de capacitaciones y créditos a agricultores jóvenes para mejorar sus prácticas y aumentar su productividad. Asimismo, el sector privado implementa proyectos de creación de valor compartido para impactar a las comunidades a lo largo de su cadena productiva. En Nestlé, por ejemplo, desde hace 10 años implementamos la Iniciativa por los Jóvenes como vía para conectar a la juventud con el mundo laboral, promoviendo oportunidades de formación, empleabilidad, emprendimiento y agroemprendimiento.

En Colombia, la compañía ha impactado a cientos de jóvenes con programas que brindan herramientas para que construyan un mejor futuro: el primero, Jóvenes Resilientes, promueve la generación de proyectos productivos agroindustriales en comunidades víctimas del conflicto; el segundo, Fondo Emprender, respalda financieramente y da mentoría a jóvenes emprendedoras para viabilizar proyectos de cultivo de alimentos; y en tercer lugar, el proyecto Viveros, que busca la conservación del medio ambiente mediante el trabajo conjunto con hijos de ganaderos para la producción de especies nativas, contribuyendo a la protección de la Amazonía.

Estos programas demuestran que, más que inversión financiera, es necesario tomar un rol activo en el compromiso como sociedad por la juventud y el bienestar de las comunidades. Los jóvenes son el presente. En nuestras manos está cultivarles oportunidades hoy, para cosechar un futuro próspero para todos.

TEMAS


Jóvenes - Desempleo - desempleo juvenil - Agricultura