Analistas 29/04/2021

Administraciones trascendentes

Germán Bolívar-Blanco
Analista y consultor

Dando continuidad a mi anterior artículo sobre las juntas directivas, cuyo apoyo sea el más importante posible en la sostenibilidad y utilidad integral de los negocios en marcha, porque va más allá de simplemente avalar las decisiones de la gerencia, en una suerte de simbiosis natural habilitante con desempeños económicos, sociales y ambientales superiores; con este, pongo de presente los conceptos, variables y mediciones en boga, precisamente en la evolución del management que asimila y expande para el bien común sus mejores prácticas.

Bien lo definió en días pasados en este mismo espacio Rafael Aparicio Escallón sobre las “Inversiones de Impacto” (01/03/21), como “negocios que buscan no solamente generar un retorno financiero, sino un impacto social y medioambiental positivo”, en dirección con los criterios del ESG (Environment, Social and Governance), esenciales de considerar hoy en día si una empresa requiere recursos financieros, en especial, capital para sus planes de expansión y busca inversionistas profesionales que además aporten a la debida gestión.

Lo crítico bien lo anota Aparicio, es que los impactos aparte del económico sean “medibles objetivos, cuantificables, efectivos y tangibles”, lo que habilitó el desarrollo de metodologías pertinentes y universales que brindan una suerte de certificación, de forma tal que son incluidas por los inversionistas en sus decisiones al contribuir a reducir exposición al riesgo y optimizar beneficios, así como apoyar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Y aunque el “Dow Jones Sustainability Index” tiene más de 20 de años de brindar información relacionada, la verdad se circunscribe a los emisores que transan acciones en las bolsas de valores de talla global, por lo cual gracias a los MOOC o cursos digitales a los que me volví aficionado, asistí hace poco a uno de introducción a los ESG, dictado por el Corporate Finance Institute (CFI) junto a Summit Strategy Group, el cual además de afianzar mi conocimiento sobre el tema me permitió identificar una fuente recontra clave al respecto.

Se trata de los “CDP Scores” que contiene información sobre compañías y ciudades en todo el mundo, que según sus propias palabras incentiva y guía en un viaje a través de la divulgación con la que esperan convertirse en líderes en transparencia y acción ambiental, por lo que califican su desempeño conforme tres factores: cambio climático, seguridad del agua y bosques; donde encontré información para algunas de las principales empresas del país en 2020.

Al respecto la mejor calificación posible para cada factor es A, vale aclarar alcanzado solo por grandes corporaciones, sin embargo, en el caso de las empresas listadas en la BVC su desempeño no es el mejor y aunque es odioso mencionar, por ejemplo, la emblemática Ecopetrol es C en cambio climático y B en seguridad del agua. Llama también la atención el B respecto del cambio climático a Nutresa, Colombina, Cementos Argos y Avianca.

A ver si responden al respecto, ojalá esto sirva de llamado a aclaraciones en su condición de emisoras públicas.

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