Analistas 03/05/2026

Transformación Productiva, mitos y realidades

Germán Bolívar-Blanco
Analista y consultor

La principal herramienta para el desarrollo económico y social de los países iguales a Colombia ha sido el ajuste estructural, que en nuestro caso desde los años 80 hasta la década pasada se basó en aplicar medidas neoliberales como las privatizaciones, junto a ideas libertarias como reducir lo público a la mínima expresión.

Pero la práctica mostró lo que marcó la diferencia en los países pares exitosos al cerrar brechas: las intervenciones sólidas, activas y permanentes del Estado para fomentar y fortalecer entronques industriales. Del sector primario con aprovechamiento sustentable de los recursos naturales. Del secundario o manufacturero rico en encadenamientos y creación de valor. Y del terciario o de servicios propio de la sociedad del conocimiento y el consumo.

Esto requiere miradas libres de apasionamiento ideológico y pago de favores inocuos que no contribuyen a cambiar el estatus quo, sino buscan paja en el ojo ajeno sin admitir la viga existente en visiones vendidas que impiden ver los espurios logros en tanto lo implementado no revirtió ni corrigió nada, claro la tendencia secular del atraso y la dependencia sí se mantienen al alza.
Durante este gobierno prevaleció el libreto contra el aprovechamiento sustentable de los generosos recursos naturales que la Divina Providencia puso en nuestras manos para administrar en procura del bienestar nacional, así el mal trato recibido por el sector productivo con mayor potencial para contribuir a generar valor fue soslayado o peor aún descalificado y tirado al tarro de la basura por motivos doctrinarios inaceptables frente a la realidad nacional y mundial.

Los defensores del régimen instrumentalizaron las oportunidades de desarrollo productivo en defensa fanática de ideologías malignas, así de forma sesgada y reduccionista utilizan argumentos políticos para defender lo ya condenado por perverso, sin que para ellos haya cabida a reconocer errores u horrores que le han costado demasiado al país; de ahí están tras cortinas de humo y usan sofismas de distracción para eludir responsabilidades.

Si los indicadores sociales mejoraron no fue precisamente por la transformación productiva urgida por la nación, sino resulta porque el gasto público y medidas populistas se dispararon de forma insostenible, de ahí la viabilidad fiscal está en jaque mate y las pírricas exportaciones no tradicionales al ritmo que van jamás contribuirán a crear valor ni a reducir el creciente y aberrante déficit comercial.

Estamos muy lejos de la transformación que nos permita aprovechar las futuras arenas productivas junto al uso equitativo, acelerado y sostenible del opulento y con enorme potencial sector primario para que crezcan dinámicamente con la manufactura y servicios, que traerá creación de valor y redistribución de la riqueza; es decir la urgida movilidad y cohesión social con sustentabilidad.
La tarea está por hacerse, los contenidos programáticos de los candidatos soslayan el tema, propongo una alianza virtuosa del ganador entre Paloma y Abelardo con Claudia, Sergio y demás afines para ajustar lineamientos claves y contundentes en la materia; unidos ganaremos, todo por avanzar.

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Economía - Elecciones presidenciales - Producción industrial