A comprar oro, incluido el Banco de la República
El 8 de octubre del presente año, fue un día histórico para la cotización internacional de la onza troy de oro, ya que, por primera vez su precio se sitúa por encima de los cuatro mil dólares, marcando un precio exacto de US$4040.10 la onza troy.
A lo largo de este año he insistido en la necesidad de que el Banco de la República pueda comprar más y más oro, por un lado, para incrementar las reservas nacionales, y por otro lado, para adquirir o legalizar parte de las riquezas que tenemos como colombianos y que gracias a los altos precios internacionales, han servido para incrementar la extracción no autorizada de este mineral. No sobra recordar que según datos del sector minero, se estima que aproximadamente 80% de la extracción de oro en el país es de carácter no autorizado, ilegal, o sin trazabilidad. Una cifra vergonzante para cualquier país.
Que el Banco de la República compre más oro, significa que bajo un esquema de 4, 5 o 6 puntos porcentuales por encima de la cotización del oro Tipo B, se pueda legalizar en un “Programa de Formalización de la Comercialización” en las principales sedes de dicho Banco, la compra de este mineral que en la mayoría de los casos no cuenta con Rucom, certificado de origen, Título Minero (incluido el Plan de trabajo y obras e instrumento ambiental). Lo anterior, para aprovechar ese precio histórico que solamente 10 meses antes, es decir, en enero de 2025, estaba tocando el precio histórico de los US$3.000 la onza troy, la no despreciable cantidad de un incremento de US$1.000 en este periodo de tiempo.
La incertidumbre, que parece que llegó para quedarse por mucho tiempo, generada en los inicios del gobierno del presidente Trump por el tema global de los aranceles, el debilitamiento del dólar frente a la moneda china y el euro, los conflictos bélicos activos (Rusia-Ucrania, Israel-Hamás, entre otros) han presionado a este mineral a que seamos testigos de su precio actual. Es muy difícil, que luego de haber superado esta barrera, siquiera pensemos en que pueda retornar a valores de tres mil o tres mil quinientos dólares la onza troy. La bonanza económica de la fiebre del oro será por mucho tiempo.
La pregunta desde el punto de vista de demanda y oferta, ¿qué haría que el precio de cotización del oro disminuyera? Respuesta. Uno, el descubrimiento de proyectos de mineros de talla mundial (por encima de los 25 millones de onzas troy de reservas) que ponga sobre la mesa más oferta de mineral para presionar el precio a la baja. Dos, que se lleguen a acuerdos de paz, los conflictos que en este momento desestabilizan la geopolítica mundial. Tres, que la problemática arancelaria, retorne a los escenarios y valores que teníamos antes de la posesión del presidente de Estados Unidos. Veo poco probable que, tanto uno, como dos y tres se conviertan en una realidad, haciendo cada vez más que tengamos un precio alto, histórico y sin precedentes.
El Banco de la República, no le puede seguir dando la espalda a esta realidad del precio del oro, bajo el esquema acá planteado, en el mediano y largo plazo, se convertirá en un modelo gana-gana. Gana el país por el incremento en las reservas de oro. Ganan los mineros, pues estos incentivos en la compra, los pueden llevar a formalizarse para aprovechar los altos precios del oro Tipo A. Gana el sector minero, pues ese porcentaje de minería ilegal, puede disminuir y repercutir en mejores condiciones técnicas, laborales, tributarias y jurídicas. Gana el ambiente, pues los procesos de extracción serían más conscientes, más integrados con las realidades de las zonas mineras, pensando en el cuidado y protección de los ecosistemas. En definitiva, a comprar oro, incluido con el mayor de los respetos, el Banco de la República.