Congreso Nacional de Minería: Grandes retos por delante
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Con un éxito total la Asociación Colombiana de Minería (ACM) organizó en días recientes el Congreso Nacional de Minería 2026 en la ciudad de Cartagena, respirando un aire diferente y con una energía positiva alrededor del sector minero nacional, a un mes de las nuevas figuras de la institucionalidad minera en el país, con una agenda impecable que abarcó diferentes ópticas y visiones sobre el eslogan de “Colombia País Minero”.
Paneles de discusión y presentaciones sobre estabilidad macroeconómica, una visión moderna de la minería y medio ambiente, la oportunidad de Colombia en la geopolítica de los minerales críticos, la aproximación de los territorios a la inversión minera, conversaciones que construyen país, cómo atraer capital de inversión por el que está compitiendo la región, la implementación del TSM y cómo ir más allá, Colombia debe decidir ser un país minero y la política para el presente y futuro de la minería, fueron algunas de las conversaciones centrales de este Congreso Nacional de Minería. Tanto por fuera como por los pasillos del evento el punto común en todas las conversaciones era el mismo: se llegó la hora, es el momento, ahora sí. En todas partes esos eran los preceptos que, con un nuevo gobierno apoyando el sector minero, estamos siendo testigos de un posible renacer de toda la cadena productiva asociada al aprovechamiento de la riqueza mineral presente en el subsuelo.
Pero seamos francos, las preguntas de fondo deberán ser: ¿Estamos preparados para impulsar la economía nacional con base en la minería?, ¿qué proyectos mineros se encuentran en el partidor para que inicien la carrera por la extracción minera y metalúrgica?, ¿hemos tomado la decisión de hacer énfasis en carbón, polimetálicos, oro, esmeraldas, estratégicos, industriales?, ¿está preparada toda la cadena de valor para asumir este reto?, ¿las comunidades y grupos de interés se encuentran debidamente informados sobre los beneficios positivos y aspectos negativos de la minería en sus territorios?, ¿tenemos la suficiente información geológica para convertir los recursos en reservas mineras susceptibles de ser explotadas?, ¿están evaluados y valorados los escenarios de impacto ambiental para su mitigación, control, rehabilitación y cierre minero? Hay muchas más preguntas y las respuestas no son tan positivas como lo esperamos, ya que, salvo contadas excepciones, muy pocas empresas se dejaron llevar por las decisiones políticas del gobierno anterior, entendiendo que los recursos minerales seguirán presentes en el subsuelo, independientemente del partido político que gobierne el país.
Suponiendo que todos los planetas se alineen, como lo dice el adagio popular, sinceramente considero que no estamos preparados para que el sector minero sirva como bálsamo para ser el nuevo protagonista de la economía nacional y latinoamericana. Iniciar una explotación minera no es una tarea fácil y dista demasiado de otros sectores económicos que, en el mejor de los casos, no requieren tantos permisos ni la transversalidad de tantos actores que al final del día viabilizan una explotación minera.
Estamos hablando de 2, 3 o 4 años para que veamos un nuevo proyecto minero en producción o explotación industrial. En el escenario de tener una aprobación del PTO y el EIA, proyectos de las empresas Collective Mining, AngloGold Ashanti, Córdoba Minerals, entre otros, podrán servir para mostrar que la minería bien hecha es posible, pero no será para el año que termina ni para el que inicia. Es decir, tenemos grandes retos por delante todos los actores que pertenecemos al sector minero: el mundo nos está mirando y tenemos la obligación de estar a la altura de esas miradas.