Analistas 19/05/2026

Formalización con titulares mineros

Giovanni Franco Sepúlveda
Ph.D. Profesor Universidad Nacional de Colombia

Las dinámicas del sector minero en Colombia no se alejan de lo que sucede a nivel mundial ni de las implicaciones geopolíticas que impactan la oferta y la demanda de recursos minerales. Rusia, Ucrania, Estados Unidos, Israel, Irán, Venezuela y China, entre otros, son países que hoy enfrentan algún tipo de conflicto que restringe e impacta la oferta de recursos naturales no renovables y combustibles fósiles, los cuales, de una u otra manera, terminan afectando a los 32 departamentos del país.

En combustibles fósiles, los conflictos recientes han tenido un impacto sobre la demanda creciente de carbón térmico, debido a las restricciones en la comercialización del petróleo proveniente del estrecho de Ormuz, paso marítimo estratégico entre Irán y Omán, clave para el transporte de aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial. Esto genera una presión directa sobre la minería de carbón térmico para suplir la menor oferta de petróleo y, al mismo tiempo, garantizar la seguridad energética de países que enfrentan temporadas intensas de calor e invierno. Algunas regiones del país con vocación de minería subterránea de carbón térmico han sido testigos del incremento de fatalidades mineras, como consecuencia del aumento en la demanda de este energético.

En fertilizantes, el panorama también es preocupante. Desde los albores de la guerra Rusia-Ucrania, el país se vio afectado por este conflicto, dado que más de 80% de los fertilizantes proviene de importaciones de esa región del mundo. El sector minero, por sus propias características, es lento para tomar decisiones relacionadas con la activación de rutas y protocolos que mitiguen estos choques internacionales, los cuales afectan de manera directa la producción de alimentos. No existe un plan ágil y robusto que dé respuestas inmediatas para disminuir el impacto que este tipo de restricciones en la oferta de fertilizantes tiene sobre la inflación.

En la extracción de oro y en la minería no autorizada o ilegal, el panorama es aún más complejo. Aproximadamente 85% del oro que se extrae en Colombia se realiza de manera ilegal, no autorizada o informal. Los altos precios internacionales de la onza troy han jalonado de forma exponencial la actividad minera informal, dejando al Estado con un margen de maniobrabilidad muy limitado en los territorios donde se extrae este mineral.

En la práctica, se debe mejorar el relacionamiento con los titulares mineros y crear las condiciones para que estos reciban beneficios por parte del Estado al momento de fortalecer sus procesos de formalización minera (carbón térmico, esmeraldas, oro, materiales de construcción y de arrastre, platino y fosfatos). Al contar con un contrato de explotación formal y legal, las empresas y los titulares mineros podrán acompañar a los mineros en procesos de formalización que deriven en acuerdos de mutuo beneficio para las tres partes -Estado, empresas y formalizados-, con impactos positivos en las condiciones sociales, ambientales, económicas y culturales de los territorios donde se desarrollan estas actividades.

Esta experiencia compartida, mediante un esquema de padrinazgo minero para la formalización, solo puede llevarse a cabo con la colaboración de las empresas mineras legales.
Ellas lo saben y tienen pleno conocimiento de que los mineros desean formalizarse y ser parte del desarrollo y crecimiento de sus territorios. La experiencia lo demuestra: el camino es la formalización de la mano de los titulares mineros.

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