Universidad-Empresa una relación estratégica para el sector minero
Durante dos días, con la organización de la Asociación Colombiana de Minería (ACM), se llevó a cabo en la ciudad de Medellín MinExpo Colombia 2026, con una agenda de alto nivel pensada para inspirar, conectar y proyectar el futuro del sector minero. Expertos nacionales e internacionales compartieron conocimientos clave en charlas dinámicas.
El networking, la innovación y el intercambio de ideas marcaron el ambiente, en el que se sentía un sentimiento de esperanza frente a lo que viene en el corto y mediano plazo. Más de cien stands comerciales y aproximadamente cuatro mil asistentes participaron en charlas técnicas y comerciales de muy alto valor, con debates sobre los retos del futuro, por encima de lo que hemos vivido y sufrido en los últimos cuatro años.
Durante el evento, y en una de las mesas en las que participé, titulada “El rol de los carbones colombianos en la adición energética” (como ese enfoque que busca la coexistencia y complementariedad en la transición energética con diferentes fuentes de energía), varias de las conclusiones y acuerdos a los que llegamos empresas, gremios, sindicatos y universidades radican en la importancia de mostrar más lo que hacemos desde el core del negocio de la extracción minera para la producción de energía. Es decir, las empresas mineras deben tener un mejor relacionamiento con la información que publican y, sobre todo, con el hecho de que esa información pueda ser “consumida” desde las comunidades en las cuales se encuentran los proyectos mineros, hasta los centros de toma de decisiones públicas en Bogotá.
No es por capricho de las empresas mineras que extraen carbón térmico para la producción de energía eléctrica; es por la demanda de este tipo de energía que se requiere a nivel global y de la cual nuestro país posee carbones de alta calidad y contenido energético, y bajos niveles de contaminantes. Es ahí, en la demanda de energía, donde debemos hacer énfasis. El crecimiento y desarrollo del bienestar de la humanidad se debe al incremento en el uso de la energía, así de fácil y sencillo. Una sociedad que es capaz de incrementar su porcentaje de utilización de energía es sinónimo de una sociedad que crece y se desarrolla, que mejora sus condiciones de vida y sus niveles de equidad y desigualdad. Una pregunta que es necesario hacerse es: ¿qué hacer con el dióxido de carbono fruto de la producción de energía térmica? Es ahí donde se vuelve indispensable mejorar la calidad del relacionamiento entre las empresas mineras y la academia, para lograr dar respuesta a estos desafíos tecnológicos que nos puedan convertir en una potencia energética a nivel mundial.
Mientras las empresas sigan alejadas de los centros de investigación e innovación académica en Colombia, y mientras los investigadores y académicos no tengamos un buen relacionamiento con las empresas mineras del país, seguiremos sin mostrar esas sinergias que son tan impactantes para sacar la cara por un sector minero que es estratégico para todos nosotros. Vemos voluntad de parte y parte y, con ayuda de los gremios y los sindicatos, es decir, con la participación de todas las partes interesadas, podemos volver a convertir a la industria del carbón en la industria minera por mostrar como ejemplo a lo largo y ancho del mundo. Un subsector minero carbonífero que se preocupa por tener un buen relacionamiento con las comunidades, que respeta el medio ambiente, que realiza cierres mineros adecuados y por fases, que paga regalías y que genera, desde el punto de vista económico, encadenamientos productivos importantes.
Adicionalmente, la pedagogía minera es fundamental y necesaria para lograr que todos los colombianos comprendan que nuestro sector minero es el que garantiza la calidad de vida a la que hoy tienen acceso. Gracias a la extracción de minerales, materiales, carbón, entre otros, podemos utilizar las diferentes herramientas y desarrollos tecnológicos del día a día que nos permiten acceder a condiciones de bienestar. Una relación estratégica entre la universidad y las empresas es fundamental y urgente para lograr posicionar el sector minero nacional.