Analistas 23/09/2025

¿Sabes qué IA usan tus empleados?

Hernán David Pérez
Asesor en transformación digital y productividad

La irrupción de la inteligencia artificial generativa ha convertido el conocimiento en un recurso abundante y fácilmente accesible. Esta disrupción ya está remodelando el mundo laboral. Según un estudio de Microsoft (2024), 78% de los profesionales lleva sus propias herramientas de IA al trabajo (Bring Your Own AI, Byoai), cifra que aumenta a 80% en pequeñas y medianas empresas. Además, 52% de los usuarios de IA evita admitir que la utiliza en tareas críticas por temor a parecer reemplazables. La edición 2025 del mismo informe añade que 29% de los líderes y 20% de los empleados han logrado ahorros de tiempo superiores a una hora diaria gracias a la IA.

Los empleados no están dispuestos a esperar que las empresas definan las políticas de uso de soluciones corporativas de IA. El incentivo de llevar su propia IA al trabajo es muy grande: mayor productividad, mejor desempeño, menos agotamiento, sacar ventaja versus los colegas, y desarrollo de habilidades profesionales en el uso de la IA, son demasiado atractivos. En un contexto de creciente temor a ser sustituidos por la IA, cada profesional busca destacar en sus evaluaciones de desempeño.

Las evaluaciones de desempeño de los empleados ya no son acerca del propio desempeño del empleado, es acerca de cómo la dupla empleado e IA hacen su trabajo conjunto, generando diversas asimetrías en el desempeño: (i) Adopción corporativa vs. adopción personal: Quienes se arriesgan a usar la IA propia superan en productividad a quienes aguardan la solución oficial de la empresa; (ii) Nivel de sapiencia: El rendimiento varía según la capacidad de cada empleado para formular preguntas efectivas y juzgar la pertinencia de las respuestas de la IA; y, (iii) Calidad de la herramienta: No es lo mismo usar un plan gratuito que uno de pago; las funcionalidades y, por tanto, los resultados, difieren.

Durante décadas, el conocimiento o “know how” fue una de las principales competencias de los empleados para diferenciarse con sus pares, sin embargo, la inteligencia artificial generativa ha convertido el conocimiento en un activo abundante y accesible a todos, y ahora, los empleados evolucionan a un modelo donde el saber indagar, es decir saber preguntar y saber evaluar la pertinencia de las respuestas de la IA, se convierte en la competencia diferenciadora.

Este fenómeno del Byoai, es ampliamente conocido en la empresa, pero a menudo ignorado, implicando serios riesgos:

  • Asimetría en el desempeño entre quienes cumplen la directriz de “esperar la plataforma corporativa” y quienes no.
  • Pérdida de conocimiento corporativo si los empleados guardan su trabajo en cuentas personales.
  • Exposición de información confidencial: los planes individuales de IA pueden usar los datos para entrenar modelos.

Prohibir la IA en la empresa es inviable: los empleados pueden acceder desde sus propios dispositivos. La solución pasa por adoptar con rapidez planes corporativos de IA, donde la información permanezca confidencial y quede excluida del entrenamiento de modelos externos.

Queda claro que la IA impulsa el desempeño individual; no obstante, hacernos “los de la vista gorda” para evitar el costo del licenciamiento termina saliendo más caro: se paga con la pérdida del conocimiento corporativo.

TEMAS


Inteligencia artificial - Cultura organizacional - Gobernanza de las empresas