Analistas 01/07/2023

Triplicar nuestros ingresos

Javier Tovar Márquez
Profesor Inalde Business School

El reconocido autor Brian Tracy, en sus multitudinarias charlas, les pregunta a sus asistentes: si tuvieran la posibilidad de triplicar sus ingresos, ¿quién lo haría? Casi todos responden con euforia afirmativamente.

Luego pregunta: ¿cuántos de ustedes creerían que este aumento llevaría a que sus problemas financieros queden efectivamente resueltos? El ánimo cae dramáticamente hasta generarse un incómodo silencio. Aunque

Tracy no es un autor enfocado en finanzas personales, sí aporta valiosos argumentos para revisar los conceptos de ingresos, costos e inversiones.

Si revisamos en detalle nuestro incremento de ingresos, estos probablemente han aumentado dos, tres y hasta cuatro veces a lo largo de los últimos años. Sin embargo, ¿por qué nuestras finanzas no mejoran? El concepto de grado de apalancamiento operativo nos ayuda a entender este fenómeno, que no es otra cosa que la relación entre nuestros ingresos y nuestras utilidades.

Cada vez que tenemos un aumento de ingresos, existe una sensación de nueva riqueza que nos lleva a extender nuestros límites de forma irracional y tendemos a invertir o gastar más y en ambos casos debemos ser especialmente cuidadosos. En primer lugar, las inversiones sin retorno pueden redundar en niveles de endeudamiento que van más allá de la capacidad de pago, intereses caros y activos improductivos, llevándonos además a ocupar recursos (en este caso caja) que podría utilizarse de manera más inteligente.

En cuanto a los gastos, cada vez que firmamos un contrato de arrendamiento, debemos tener la conciencia suficiente de que estamos rentando una capacidad instalada y que esta debe de tener una medida de rentabilidad asociada. Imagine que en un primer momento usted ofrece servicios de consultoría como independiente e inicialmente solo necesita un computador y las horas de dedicación a sus proyectos. Sus costos fijos serán bajos o nulos y su rentabilidad, alta. Pero sus ingresos aumentan y sus clientes también, así que usted se enfrenta a dos alternativas: seguir trabajando desde casa y tercerizar los nuevos trabajos que aparezcan o dar el salto y constituirse como una pequeña firma boutique y tener su primera oficina. Ante esta segunda opción ya existe una obligación de tener un nivel mínimo de ingresos para pagar el arriendo de su oficina. Pero, ¿y qué pasa si usted no es empresario sino un ejecutivo? Lo mismo: si sus ingresos como directivo se duplican, pero lo obligan a tener un estatus mayor, estará comprando una capacidad instalada que probablemente sobrepasará la mejora en sus ingresos.

Jeff Bezos tuvo durante muchos años sus oficinas principales en unas incómodas y poco lujosas instalaciones en el centro de la ciudad de Seattle y siendo ya millonario manejó un Honda Accord modelo 96. Bezos sabía que cualquier aumento en sus gastos fijos o excesos innecesarios en sus inversiones lo harían desenfocarse de las necesidades de una empresa que hasta ahora estaba empezando a lograr sus puntos de equilibrio, esta era nada menos que Amazon. En finanzas personales vale la pena tener paciencia, saber construir paso a paso y lo más importante, ante el crecimiento y el éxito es muy importante no dejarse llevar de las presiones del mundo directivo, donde el ego muchas veces va de la mano y crece con el tamaño de nuestras oficinas.

TEMAS


Giros y Finanzas - Plan de Inversiones