Analistas

#EmpalmeAnticorrupción

Jerome Sanabria

Esta semana se instaló el #EmpalmeAnticorrupción. Se trata de un equipo de más de 1.300 voluntarios asignados a diversas mesas técnicas. Tuve el honor de ser escogida para integrar el Comité Nacional del Empalme, liderado por el vicepresidente electo José Manuel Restrepo y en el que también están Jaime Andrés Beltrán, Elsa Noguera, Carlos Lucio, Carolina Restrepo y María Isabel Campo.

Estar en este Comité, y acompañar a alguien a quien admiro tanto como José Manuel Restrepo para aprender a su lado, es un honor para mí.

Mi participación en este proceso ha generado felicitaciones de quienes reconocen mis capacidades y ven en mí una representación joven de la sociedad civil. Pero también he visto críticas que, además de estar basadas en desinformación o sesgo, reflejan una profunda incoherencia frente a lo que es un ejercicio de participación ciudadana. El empalme está conformado por 22 mesas sectoriales, un Grupo Élite encargado de consolidar los principales hallazgos y un Grupo Anticorrupción, donde se recibirán denuncias anónimas de posibles casos de corrupción del gobierno Petro. También existe el Comité Nacional del Empalme, del que hago parte en representación de la sociedad civil y la juventud del país. Mi labor, al igual que la de los demás miembros, es acompañar al vicepresidente y apoyarlo en la coordinación, preparación y clasificación de los hallazgos.

Hay quienes dicen que el gobierno de Abelardo me contrató en el empalme como funcionaria pública o que estoy recibiendo dinero del Estado. También dicen que los US$60 millones donados por el BID se destinarán para pagarles a los miembros del empalme.

Todo eso es falso. Quien participa en un empalme no ocupa ningún cargo público ni recibe remuneración económica. Los 1.300 integrantes trabajamos ad honorem, y los recursos del BID se destinarán a la labor investigativa y de recopilación de información.

Incluso hay quienes desde las redes se han atrevido a compararme con Juliana Guerrero. A diferencia de ella, no he falsificado títulos, no estoy investigada ni imputada por la Fiscalía, no tengo ni aspiro a tener ningún cargo público mientras no haya culminado mis estudios, ni tampoco lidero un clan de corrupción en el César.

Estudio Jurisprudencia e Historia en la U. del Rosario. Si no me he graduado es porque apenas tengo 20 años y curso séptimo y tercer semestre, respectivamente. Desde hace varios años, y desde #NoConMiAhorro, he participado en el debate público con una voz crítica hacia la reforma pensional del gobierno Petro, y eso me ha dado visibilidad.

Como joven, estudiante y representante de la sociedad civil, tengo mucho que aportar en un Comité que no tiene ninguna función técnica; y quiero dejar en claro que no me interesa recibir ninguna remuneración económica por esta labor. Mi pago es la experiencia que gano al acompañar al vicepresidente y el honor de estar allí.

Quienes más me critican hoy son los mismos que decían que los jóvenes debían tener una incidencia real en la toma de decisiones. ¿Qué pasó? ¿Solo les gustan los jóvenes cuando son de izquierda?

Lo que realmente les molesta es que una mujer joven, que no viene del privilegio y a quien llaman “traidora de clase”, se les haya salido del libreto y haya elegido tener pensamiento crítico, apartándose de las ideas de esa izquierda empobrecedora que se ha tomado nuestros países.

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Abelardo de la Espriella - Gobierno - Comisión de Empalme