Artemis II: espacio, semiconductores e IA
jueves, 9 de abril de 2026
Jorge Fernando Negrete P.
El giro civilizatorio a partir de la política de ciencia y tecnología dirigida a semiconductores e Inteligencia Artificial (IA) que Estados Unidos ha liderado es reforzado hoy por su política espacial, donde se encuentran los satélites, las tecnologías de lanzamiento y la navegación espacial.
Artemis II fue lanzada el 1 de abril, pero el símbolo civilizatorio que representa es lo importante. Es la suma de todas las tecnologías de frontera que EE.UU. lidera en este momento: semiconductores, IA y tecnología espacial, avanzadas y juntas por primera vez en la historia. Integra una arquitectura digital diseñada para operar en el espacio con semiconductores a prueba de radiación, temperaturas y presiones extremas, limitaciones energéticas e imposibilidad de mantenimiento, liberando sistemas de inteligencia artificial para la seguridad, la navegación, la investigación y el monitoreo de vida.
El viaje espacial que presenciamos es una mezcla insólita de tecnologías que integra los semiconductores más avanzados del planeta y sistemas de IA, jamás usados. La guerra geopolítica en IA y semiconductores que enfrentan EE.UU., Europa y China acaba de alcanzar un nuevo frente: el espacial.
He descrito, en columnas específicas, los elementos que definen la guerra geopolítico-digital entre China, EE.UU. y Europa; ahora agrego la espacial.
Estados Unidos. Es el líder actual en cantidad de satélites en órbita y desarrollo de infraestructura privada. La Nasa se enfoca en misiones científicas y seguridad nacional, realiza acciones ejecutivas, incluido el programa Artemis para el retorno a la Luna y el monitoreo climático global. SpaceX es el proyecto privado más grande del mundo. Consiste en una constelación con más de 10.000 satélites Starlink en órbita baja, consolidando la mayor constelación de internet de banda ancha del mundo, dos tercios de todos los satélites activos.
Europa. Busca su soberanía tecnológica y no depender de infraestructuras de EE.UU. o chinas. La Esa y la Comisión Europea gestionan Galileo (navegación) y Copernicus (observación terrestre), así como Iris, la nueva constelación europea para servicios de comunicación segura gubernamental y comercial, diseñada para rivalizar con Starlink. Son satélites multiórbita (GEO, MEO y LEO) para comunicaciones estatales seguras. Buscan recuperar la autonomía europea de lanzamiento y desplegar los primeros componentes operativos de Iris.
China. Avanza rápidamente con un modelo estatal-industrial altamente integrado. La Cnsa administra la constelación Beidou y la Red de Observación Terrestre Gaofen. Guowang/G60 es su Starlink y pretende lanzar hasta 13.000 satélites para crear su propia red de internet global independiente. Pretende la integración de IA para logística, manufactura, teleobservación óptica de alta resolución y tecnología 6G.
¿Quién lleva la delantera? Es claro que, por el momento, EE.UU., debido a su dominio en el sector satelital y a que ha colocado más satélites que todos los demás países juntos. Su ventaja radica en el costo de lanzamiento gracias a la reutilización de cohetes. El capital invertido en empresas y tecnología espacial alcanzó los US$269.000 millones.
Esta es la era de la convergencia de las tecnologías de frontera: semiconductores, IA y tecnología espacial; ellas inspiran una narrativa literaria de infinito espacial, infinito microscópico e inteligencia sintética avanzada.