Analistas

Aprobaron la bomba pensional

Jorge Hernán Peláez

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La Corte Constitucional aprobó en votación 7-1 la cuestionada reforma pensional impulsada por el gobierno anterior. Simultáneamente devolvió a la Cámara de Representantes algunos artículos para que la corporación pueda subsanar vicios de forma o de procedimiento. La Corte detectó que algunas proposiciones y artículos sufrieron modificaciones en la Cámara de Representantes que no se discutieron ni se debatieron de la manera debida en la plenaria.

Uno de los magistrados que estuvo en la Sala Plena me comentó que hubo una deliberación extendida y detallada, donde cada argumento fue discutido presentando perspectivas basadas en la Constitución y la jurisprudencia. El nivel de debate fue sorprendentemente alto. Que los magistrados no interpreten las normas por igual simplemente refleja la pluralidad de criterios y perspectivas. Es una tendencia de la Corte, que interpreta su rol de forma más amplia. En resumen, si las reglas de formación de la ley no se siguen, el resultado, independientemente de los efectos económicos, tendrá motivos de duda sobre su legitimidad. Pero es importante aclarar que la Corte avaló esas formas, y ya lo había hecho en el pasado, aunque aún tiene la oportunidad de corregir el fondo en las demandas que siguen.

Esas demandas por revisar son todas de fondo. Por ahora las discusiones estuvieron alejadas de la matemática y la macroeconomía, precisamente porque solo se revisó la forma. No hay que hacer un elaborado cálculo actuarial ni resolver la hipótesis de Riemann para darse cuenta de que la pirámide poblacional que tiene nuestro país no aguanta por muchos años el diseño estructural de la reforma. En unas décadas tendremos tan pocos jóvenes trabajando que no habrá quiénes aporten a las pensiones de los viejos que ya no trabajan en el sistema por edad. Dentro de pocos años importará muy poco lo del régimen privado o el tema del pilar semicontributivo. Simplemente no habrá de dónde financiar.

Hace pocos días el exministro de Deporte Ernesto Lucena publicó en este mismo medio un análisis dramático de los promedios de nacimientos de la población y una tendencia que parece irreversible a largo plazo. Si no se revierte la situación actual, sencillamente habrá pronto una población de muchos viejos que no se podrán pensionar, pues no habrá jóvenes suficientes para fondear el sistema. Los números son abrumadores. Según un estudio del Banco de la República, se pasa de tener cerca de 5 personas en edad de trabajar por cada adulto en edad de retiro a una proyección de menos de 2 cotizantes por pensionado en las próximas décadas. Con cifras del Dane del 2024, menos de 10% de nuestra población tiene más de 65 años, pero para el 2070 uno de cada tres colombianos será adulto mayor.

En resumen, la bomba va a explotar; lo que no sabemos exactamente es cuándo. Ojalá los magistrados de la Corte se dejen asesorar por actuarios profesionales y expertos del sistema pensional para tomar una decisión de fondo responsable, pues este texto, al que le dieron el visto bueno de forma, es, en mi opinión, una chambonada financiera descomunal.

Estudiantes de bachillerato de cualquier colegio hubieran hecho un mejor trabajo. El gobierno anterior, como siempre, haciendo las cosas con el deseo y alejado de los números reales.

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Reforma pensional - Crisis de natalidad - Envejecimiento poblacional