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Ecopetrol sigue en la mala

Jorge Hernán Peláez

Ecopetrol, la empresa más grande del país, en donde el Estado colombiano tiene una participación accionaria significativa, sigue cayendo en picada de manera sostenida a lo largo del presente gobierno. La junta directiva designó a Ricardo Roa como presidente en abril de 2023, e inmediatamente se generaron cuestionamientos por su vínculo político. Roa venía de ser el gerente de la campaña presidencial del Pacto Histórico. En el primer trimestre de 2024, la junta directiva contrató a la firma estadounidense Covington & Burling LLP para evaluar el impacto ante la SEC de las investigaciones contra Roa en Colombia. El propio Roa fue citado a entrevista y se le realizó inspección forense de su celular y computador. Otro informe de una firma privada certificó que los beneficiarios finales del Grupo Genser (dueño de Termomorichal) eran empresarios venezolanos señalados de megafraude a Pdvsa, todos exdirectivos de Pacific Rubiales. El informe fue filtrado a la prensa por miembros de la junta, lo que prendió las alarmas en el mercado.

Durante el segundo semestre de 2024, el CNE abrió investigación formal a Roa por los topes y manejos de la campaña presidencial y, unos meses después, la Fiscalía General de la Nación comenzó a investigarlo por presuntamente haber utilizado su cargo de manera indebida para favorecer intereses particulares, incluyendo su papel en la junta de Hocol. En 2025, la Procuraduría señaló que Roa debía ser procesado y la Fiscalía le abrió otra investigación por la dudosa compra del lujoso apartamento. Durante 2026 han avanzado las audiencias de imputación de cargos y la junta directiva decidió no sacar al funcionario sino darle una licencia no remunerada, junto a vacaciones no disfrutadas.

En los últimos días se han conocido denuncias anónimas de algunos empleados que advierten que la empresa estaría violando la ley de garantías. Se habrían firmado de manera irregular contratos de 5 y hasta 8 años de duración por valores que suman cerca de US$2.000 millones. En teoría, los contratos son para mantenimiento de plantas de producción y refinerías de la Línea Base de Calidad de Combustibles, un macroproyecto de modernización de Ecopetrol en la Refinería de Barrancabermeja. Al estar Roa prácticamente por fuera, en estos contratos el señalado de liderarlos es Felipe Trujillo López, actual vicepresidente de refinación y procesos industriales. Trujillo publicó un video en las últimas horas desmintiendo las denuncias, que deberán ser resueltas por las autoridades competentes.

Como si todo esto fuera poco, la USO anunció un paro recientemente, pues el sindicato dice que no existen avances en la negociación de la Convención Colectiva de Trabajo y responsabilizó a la administración de Ecopetrol por la falta de acuerdos, específicamente a Victoria Sepúlveda, vicepresidenta corporativa de talento organizacional. Las protestas ya generan algunas movilizaciones en la ciudad de Barrancabermeja. La degradación de la empresa no solo ha sido en el ámbito reputacional, con los problemas jurídicos, sino que el golpe también se ha visto en los estados financieros, claramente a la baja. Recuperar a Ecopetrol es uno de los asuntos más importantes que debe resolver el siguiente gobierno cuando esta horrible noche termine.

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