No hay plata
viernes, 7 de agosto de 2026
Jorge Hernán Peláez
Síganos y léanos en Google Discover
El actual presidente de Argentina, Javier Milei, se posesionó el 10 de diciembre de 2023. Su discurso será siempre recordado por el crudo nivel de realidad cuando les dijo a sus compatriotas: “Para hacer gradualismo es necesario que haya financiamiento y, lamentablemente, tengo que decírselos de nuevo: no hay plata. Por ende, la conclusión es que no hay alternativa al ajuste. No hay alternativa al shock. Naturalmente, eso impactará de modo negativo sobre el nivel de actividad, el empleo, los salarios reales, la cantidad de pobres e indigentes”.
El “Tigre” Abelardo de la Espriella comienza hoy un largo camino en condiciones similares. Colombia no solo no tiene plata, debe mucha y, en algunos casos, a unas tasas impresionantes. Nuestro país tiene que recomponer el camino en varios frentes, como el sector salud, el sector hidrocarburos, el comercio y los pequeños empresarios, para poner algunos pocos ejemplos. De la Espriella deberá tomar una serie de medidas también de choque, que conoceremos en detalle durante los primeros 100 días del mandato. El nuevo gobierno que comienza esta tarde recibe un déficit sin precedentes. El ministro de Hacienda designado, Miguel Gómez Martínez, explicó recientemente en un evento empresarial que “el déficit real de Colombia es de 7,8%, no lo que nos han dicho”.
Gómez enfatizó que el país será “inviable” si no se aplica de inmediato un plan de recorte del gasto público para restablecer el equilibrio. La situación de las finanzas públicas podría ser peor inclusive, ya que hay temas por descubrir que dejó pendientes el gobierno que sale, y poco a poco se irán conociendo. Debido al tamaño del descuadre, el necesario recorte implica serias decisiones en algunas carteras de forma significativa. El equipo económico del nuevo gobierno ha calculado, de manera preliminar, que se tiene que hacer un recorte inicial de al menos 20 billones de pesos de gasto público. El nuevo gobierno recorrerá un largo período de ajuste fiscal. El tamaño del recorte es tan alto que resulta ser el más grande de nuestra historia republicana.
Antes de comenzar hay una muy buena noticia. La Caf anunció un compromiso de financiación por US$9.000 millones para respaldar proyectos estratégicos entre 2026 y 2030. Se pusieron de acuerdo en muy poco tiempo el presidente ejecutivo de la Caf, Sergio Díaz-Granados; el presidente De la Espriella; el vicepresidente José Manuel Restrepo; y el ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez. La línea que ofrece la Caf no soluciona todos los problemas, pero al menos hay recursos para trabajar en cuatro frentes: seguridad energética; infraestructura para la productividad; prosperidad e inclusión social; y presencia y fortalecimiento territorial.
El camino incluye recomposición de deuda internacional, recorte en el tamaño del Estado, reducción de la evasión de impuestos y, por supuesto, combatir continuamente la corrupción para que no se pierdan recursos públicos. De la Espriella ya anunció un ajuste inicial reduciendo el número de embajadas, pero falta conocer decisiones en otros lugares en donde el gobierno va a tener que sacrificar. No se ve un camino fácil; necesitará mucha voluntad política, pero al parecer el “Tigre” la tiene. Buena suerte al nuevo gobierno, todos la necesitamos.