Peña es el rector
viernes, 20 de febrero de 2026
Jorge Hernán Peláez
El gobierno actual sufrió una nueva derrota política en las últimas jornadas en su intento de controlar la Universidad nacional. Desde la posesión de Petro en agosto de 2022 se han observado intentos de intervenir en las diferentes rectorías de las distintas universidades públicas del país. La Sala Tercera de Decisión Laboral del Tribunal Superior de Bogotá revocó el fallo de primera instancia que había negado una tutela interpuesta por José Ismael Peña que a partir de hoy queda definitivamente como rector elegido de la Universidad Nacional. De esta manera la decisión judicial revivió la elección del Consejo Superior Universitario, escenario natural donde se nombra al funcionario. El fallo obliga a la Universidad a dejar en firme el Acta 05 del 21 de marzo de 2024, documento que certifica la validez de la elección del rector. De hecho es explícito el texto en afirmar que la rectoría de Peña “mantiene plena vigencia jurídica”. El gobierno perdió en su intento de hacerle creer a los estudiantes que la elección de un rector era igual a la de un alcalde o un congresista. La autonomía universitaria no puede usarse para desconocer la presunción de legalidad de un acto administrativo.
Como era de esperarse algunos sectores estudiantiles históricamente afines al marxismo convocaron de inmediato el tradicional paro y cese de actividades. Estos estudiantes que han sido apoyados directamente por el gobierno actual manifestaron su rechazo al fallo judicial y en redes sociales exigieron la revisión de la decisión en la Corte Constitucional. Fuentes estudiantiles aseguran que se les puede estar dañando el plan de usar los movimientos de estudiantes de las instituciones públicas para hacerse “sentir” a lo largo de la campaña presidencial. Para eso es que el gobierno quería tener en su bolsillo a los rectores de la Nacional, la Distrital, la Pedagógica, La Manuela Beltrán, las de Antioquia, Atlántico y muchas otras. No es casualidad que fuerzas afines al petrismo como los movimientos de indígenas y minorías afros lleguen frecuentemente a instalarse en el Campus de la Universidad Nacional. Esta semana vimos lo que pretenden hacer secuestrando por horas a diferentes funcionarios de entidades estatales como la Agencia Nacional de Tierras o el Dane. Todos siguiendo el libreto del manual, mismo modus operandi que usaron en 2021 para hacerle creer al país que había un “estallido social” con marchas prefabricadas y pagadas con dineros de ya sabemos dónde.
Por su parte el profesor Peña explicó que durante el año que estuvo por fuera de la rectoría, sufrió de graves amenazas de muerte. Algunos profesores y estudiantes que abiertamente lo apoyaron también sufrieron ataques sistemáticos por parte de las bodegas digitales. Ahora Peña deberá administrar la institución en medio de la candente campaña presidencial. Un reto nada fácil, pero el profesor ha mostrado la intención de subirse al potro en movimiento. Piensa llegar hasta el final de su período que culmina el 30 de abril de 2027. Es clave que ahora los miembros de la fuerza pública, coordinados con la Secretaría de Seguridad del Alcalde Galán trabajen de la mano para que no se vuelvan moda por esta época los continuos disturbios claramente financiados con intenciones políticas.