Prohibir pero también educar
viernes, 24 de julio de 2026
Jorge Hernán Peláez
Esta semana Francia aprobó una ley que prohíbe el acceso a redes sociales a menores de 15 años. De esta manera se convierte en el primer país de la Unión Europea en adoptar una medida de este alcance. Las razones que justifican la medida son varias, y aplican para todos los países. En primer lugar está el debate alrededor de la salud mental y bienestar de los adolescentes. Varias familias en Francia han demandado a la compañía TikTok por suicidios de adolescentes que presuntamente estarían vinculados a contenidos perjudiciales. Un informe de salud pública expone una serie de efectos perjudiciales derivados del uso de redes sociales, entre ellos la baja autoestima y la exposición a contenido asociado con conductas como la autolesión, consumo de drogas y hasta el suicidio.
Otro fenómeno de las redes sociales, es que se ha comprobado que su uso excesivo se convierte en adictivo. Según el organismo de vigilancia sanitaria de Francia, uno de cada dos adolescentes pasa entre dos y cinco horas al día en un teléfono inteligente. Una gran parte de ese tiempo se consume en redes sociales, pero también hay otras plataformas como casas de apuestas, contenidos musicales, vídeos, streaming y otras aplicaciones. En menores de 15 años este hábito deteriora el desarrollo cognitivo y produce en algunos casos mayor aislamiento social. El presidente de Francia, Macron, dice que la "soledad", el "acoso" son las principales razones para impulsar esta prohibición.
Hay algo peligroso en el modelo de negocios de las plataformas. Según analistas expertos en tecnología franceses que fueron consultados por los legisladores las plataformas principalmente son estadounidenses y los algoritmos que usan son casi todos chinos. El gobierno de Francia, al igual que los otros países de la Unión Europea, considera que la monetización de estas tecnologías proviene de la manipulación sistemática de las emociones de los jóvenes. La ley comenzará a aplicarse desde septiembre, y otros miembros de la Unión Europea ya anunciaron medidas similares para la protección digital infantil. En Australia ya se restringió el acceso a menores de 16 años.
La nueva legislación establece que menores de 15 años no podrán acceder a servicios de redes sociales ofrecidos por plataformas como Instagram, TikTok, Snapchat y Facebook. Las empresas deberán implementar sistemas de verificación de edad para cumplir esta ley. Dentro del alcance de la norma, también se prohíbe el uso de celulares en los colegios.
Uno de los principales desafíos será verificar la edad de los usuarios, ya que las plataformas podrán elegir sus propias herramientas de terceros. Muchos adolescentes encuentran formas de eludir la prohibición con identidades falsas y otro tipo de mecanismos fáciles de encontrar en la misma Internet. En nuestro país hay un proyecto de ley que pretende recorrer el mismo camino. Ya fue presentado el pasado miércoles por un grupo de congresistas que buscan prohibir el acceso y uso de redes sociales a menores de 16 años en Colombia. Se reabre el debate sobre la regulación del entorno digital y la protección de la infancia. Nadie habla del tema de la educación, un elemento mucho más importante que las prohibiciones. Ambas cosas deben ir de la mano para que funcione.